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ALBEIRO ARIAS USO PUBLICO DE LA DIFICULTAD

por albeiroarias @ 2008-05-09 - 05:02:24

ALBEIRO ARIASUSO PÚBLICO DE LA DIFICULTAD
POR: ALBEIRO ARIAS
a l b e i r o _ a r i a s @ h o t m a i l . c o m
(Licenciatura en Lengua Castellana. Universidad del Tolima)

En la conferencia que ofreció el filósofo colombiano Estanislao Zuleta en la ciudad de Cali en 1980, con motivo de su grado honorífico en Psicología concedido por la Universidad del Valle, plantea la manera en que los seres humanos buscan constantemente todo lo seguro, lo que suministra satisfacciones, lo que no implica esfuerzo, todo lo que parece ser una respuesta certera, antes que preferir el riesgo, las incógnitas, los cambios y las preguntas abiertas.

Dice Zuleta “introducimos también el ideal tonto de la seguridad garantizada; de las reconciliaciones totales; de las soluciones definitivas”. Esta falsa creencia de un mundo sin ambigüedades, de la batalla final, de la búsqueda del paraíso, es lo que según Zuleta, ha hecho que deseemos mal, porque deseamos algo que no existe. Este es el mundo que deseamos porque no tenemos intención de esforzarnos, de asumir las dificultades que traen consigo las diferencias, queremos que todos piensen igual a nosotros “Y este sistema se desarrolla peligrosamente hasta el punto en que ya no solamente rechaza toda oposición, sino también toda diferencia: el que no está conmigo, está contra mí, y el que no está completamente conmigo, no está conmigo”.

Ya Kant había planteado en su famosa respuesta a la pregunta “Qué es la ilustración? Publicada por primera vez en Berlín, en el mes de noviembre de 1784 en el número 4 de la revista Berlinische Monatsschrift en donde argumenta que para él, la “Ilustración” significa la capacidad que tiene todo hombre para tomar sus propias decisiones, para ser autónomo, en lugar de dejar que otros sean los que decidan u opinen por él. Para lograr la emancipación el hombre necesita de la “libertad”, es decir, ser capaz de formar sus propias opiniones y expresarse. Para Kant, la mayoría de los hombres no es que no sean ilustrados por falta de inteligencia, pues todos tenemos la capacidad de razonar, lo que sucede es que la mayoría de los hombres están sumidos en la pereza y les falta de valentía para asumir sus propias decisiones. “Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por sí mismo de ella sin la tutela de otro”.

Estos postulados se hacen vigentes en el mundo actual, caracterizado por el avance de la tecnología y de la ciencia que fomenta seres más quietos física y mentalmente; por el capitalismo salvaje que ha hecho más grandes las brechas que hay entre poderosos y desposeídos, generando desigualdad e inequidad. Por la globalización económica, política y social, que pretende sociedades homogéneas y estables, que rechazan al diferente, al que no piensa igual, al que critica o cuestiona, al de otro color, y que aspiran una verdad única e inequívoca. Diría Zuleta “Una vida sin riesgos, sin lucha, sin búsqueda de superación y sin muerte. Y, por tanto, también sin carencias y sin deseo: un océano de mermelada sagrada, una eternidad de aburrición.” Este no entender ni aceptar las diferencias, este querer un mundo perfecto, estos idealismos maximizados, estos dogmatismos salvajes, son al final de cuentas, los que han traído tanta beligerancia. La realidad no es aprehendida en un solo pensamiento, en una sola idea, en un solo color, la realidad es compleja y tiene múltiples maneras de verse.

Nos olvidamos de los valores universales y pretendemos ser universales, nos olvidamos del respeto, de la diferencia y exigimos respeto y aceptación para nuestras individualidades. Hablamos desde nuestras verdades únicas y desconocemos la verdad del otro e inclusive vemos su verdad como algo perverso.

Nos quejamos de esta situación y siempre estamos hablando de un mundo mejor, pero hacemos el esfuerzo mínimo para cambiarlo, siempre esperamos que sean otros los que lo hagan. Pensamos en las soluciones finales, en las verdades eternas. Deseamos cosas inalcanzable y por eso, es que nunca logramos nada.

La educación debe servir para cimentar un mundo mejor. De tal manera, debe ser el mecanismo que permita al hombre perfeccionarse, liberarse de la opresión, emanciparse, ser autónomo, hacerse mayor de edad para exigir la liberación individual y social como sujeto cultural histórico, pero el hombre no puede asumirse como sujeto de búsqueda, de ruptura, de opción, como sujeto histórico, transformador, si no se asume como sujeto ético, en permanente búsqueda, curioso, que toma distancia de sí mismo y de la vida que tiene; un ser dado a la aventura y a la pasión de conocer, para lo cual se hace indispensable la libertad. Aunque imbuido en el contexto en el que le tocó nacer, no por esto está determinado. Por eso puede desarrollar su vocación para la humanización. Es ahí donde la educación en la actualidad debe jugar un papel preponderante, pues la educación no es sólo el currículo, es un proyecto social, educativo y cultural, para que el hombre alcance su libertad, es en este sentido en el debemos mantener el ideal de luchar por un mundo mejor pero no de una manera ilógica en donde lo único que importa es fine sin importar el medio. Acabar con la doble moral de pensar que cuando yo lo hago es correcto y cuando lo hace el otro es incorrecto. Hacer prevalecer los argumentos y el uso de la razón sobre la fuerza. Hay que luchar por el respeto y la diferencia. Diría un grafiti en un muro: “No estoy de acuerdo con lo que dices pero defiendo hasta la murete tu derecho a decirlo”. En este sentido la educación no debe ser una actividad mecánica, sino descansar en principios, debe orientarse a la autonomía de los sujetos, es decir, a que cada uno sea capaz de conducirse a sí mismo. Esto, por supuesto, implica riegos. Ya decía Kant “Después de haber atontado sus reses domesticadas, de modo que estas pacíficas criaturas no osan dar un solo paso fuera de las andaderas en que están metidas, les mostraron el riesgo que las amenaza si intentan marchar solas. Lo cierto es que ese riesgo no es tan grande, pues después de algunas caídas habrían aprendido a caminar solitos; ahora que, lecciones de esa naturaleza, espantan y le curan a cualquiera las ganas de nuevos ensayos”.

Cuando Kant hablaba de la Ilustración, proponía una salida para el hombre en su condición de “menor edad” de la que él mismo es el culpable por su incapacidad para servirse de su propio entendimiento sin la dirección de otro. El hombre llega a ser hombre exclusivamente por la educación. Lo que Kant propone es que se debe buscar que el estudiante actúe bien de acuerdo con sus propias máximas, por una convicción interna y no por costumbre o por obligación. Es necesario que el educando valore el principio y las consecuencias de la acción a partir de la idea del deber. La educación debe ser, por encima de todo, formación de la conciencia. La libertad es el “uso público de la razón” y esto es lo que debe promulgar la educación en nuestro tiempo. De esta manera el hombre se ve obligado a obrar consultando a la razón antes que recurriendo a sus instintos. Esa transición es la principal responsabilidad de la educación. Cuando el hombre se siente libre es capaz de cuestionar, requerir, desmitificar, recusar y cambiar su entorno.

El hombre actual ha sido enseñado a recibir todo hecho, todo fácil, a la ley del menor esfuerzo, se hace lo que se ve, no cuestionamos, no rehusamos, y aceptamos todo lo que nos dan sin ponerlo en tela de juicio. Antes descargábamos todas nuestras responsabilidades en Dios como regidor del universo, después se las descargamos a la ciencia y a la tecnología; pero el hombre nunca se ha hecho responsable de si mismo. Siempre estamos delegando quien nos represente, quien nos gobierne, así siempre habrá un culpable para nuestras desgracias. Por eso es tan fácil que otros nos gobiernen y que seamos gobernados. Esta es la ley del menor esfuerzo. La mayor preocupación pasa a ser el dinero. Quien lo tiene consigue quien le haga las cosas, quien lo represente, por eso la educación se centra en lo laboral, en la razón instrumental y no en el uso de la razón pública, propuesta por Kant.

Ser autónomos significa el peligro de lo desconocido, el abismo del intentar, la probabilidad de fracasar. Mejor seguir las rutas establecidas y no arriesgar. Los poderosos también harán énfasis en mostrar estos peligros para ellos poderse perpetuar. Dudamos de nuestra capacidad para entender, para perfeccionarnos, para servirnos de la razón. Es hay donde la labor de la educación contemporánea se hace primordial para despertar en el hombre el sentido del riesgo, para enseñar a enfrentarse al abismo, para despertar el ahínco, el ímpetu, para buscar el esfuerzo máximo, creando hombres de verdad, mayores de edad, que hagan uso publico de la razón y de la dificultad, que defiendan sus ideas con la fuerza de los argumentos, que aprendan a valorar la diversidad, la diferencia, enmarcados siempre por el respeto y la ética de su propia conciencia.

En conclusión, la educación actual requiere formar seres humanos críticos y autónomos, capaces de cuestionar y de transformar su entorno, que asuman retos, que se enfrenten al riesgo y a las dificultades, con mayoría de edad kantiana, dispuestos a hacer uso de su razón, amantes de la libertad, consientes, éticos, y sobre todo, respetuosos de la diferencia.


 
 

CARLOS FLAMINIO RIVERA "LAS HORAS MUERTAS"

por albeiroarias @ 2008-04-01 - 06:00:38

Aproximación a la novela Las horas muertas PDF Imprimir Correo
Domingo 30 de Marzo 2008

ImagePor Albeiro Arias
(Ibagué, Licenciatura en lengua castellana, U-T. albeiro_arias@hotmail.com )
La novela Las horas muertas fue publicada por la Editorial Ulrika en el 2004 y la segunda edición aparece en el año 2007 por la Editorial Domingo Atrasado. Es la primera novela del escritor tolimense Carlos Flaminio Rivera (1960), quien ha publicado los libros de cuentos Sin puntos sobre las íes (Editorial Magisterio,1996), Cruentos y adioses (Editorial Magisterio,1999), La mirada sumergida, cuentos en el tiempo (Editorial Panamericana, 2001) y Sudor de sueños y otros textos (Editorial Ulrika, 2006).

Varios libros y autores tolimenses han centrado su diégesis sobre el referente de la violencia, entre los que podemos citar el libro de cuentos de autores varios La violencia diez veces contada, y las novelas Sin tierra para morir de Eduardo Santa, El sargento matacho de Alberto Machado Lozano, Los peregrinos de la muerte de Alirio Vélez Machado, El jardín de las Weismann de Jorge E. Pardo y No morirás de Germán Santamaría. En Colombia contamos con más de una centena de obras que abordan esta misma temática. Augusto Escobar Mesa, limitándose al tramo entre 1949 y 1967, hizo la lista de 70 obras de la novelística sobre la violencia y Mannuel Antonio Arango, por otro lado, clasificó 74 obras publicadas entre 1951 y 1972.
Las horas muertas es una novela corta de 115 páginas que se inscribe, por sus marcas textuales y por su temática, en la llamada novelística sobre la violencia, a pesar de que su trama no se desarrolla durante la época de la violencia bipartidista (1946-1967) sino que esta es abocada a través de los diferentes recuerdos que tienen los personajes. La obra no sólo recrea momentos específicos de esta etapa sino que proporciona una mirada a los efectos y consecuencias psíquicas que dejó este fenómeno sociopolítico en los sobrevivientes.
Así empezó esa época de la violencia..., diciendo que ellos estaban cerca..., que estaban por llegar..., todas las noches los sentíamos al otro lado de la puerta. Papá no se había tomado su primer sorbo de sopa: ¡Cuidado porque estoy sintiéndolos! Y nos arrimaba la mesa. Lo peor es que ellos aumentan con los días..., y sus muertos..., y su forma de matar a los niños cada día es más terrible. Susurraba sobre nuestra comida. p.23.
Por sus procedimientos escriturales y por la forma como está compuesta la obra es bastante complejo hacer un abstract de la misma, pero a grandes rasgos se trata de la llegada del loco "Mono Rubénjaime" a la ciudad, gracias a un telegrama en donde le invitan a un entierro, pero no le informan quién es el fallecido. Él busca a su hermano Leonardo, quien vive en compañía de Doralicé y de "Toño", más conocido como "el viejo", dueños de la funeraria llamada La ley del tiempo. Allí, el viejo sucumbe de los celos porque ha descubierto que Dora le es infiel con Leo y planea vengarse. "El mono Rubenjaime" también ha estado enamorado de Doralice desde que en sus inicios la funeraria se instaló en el pueblo. Pero ella se fijó en Leonardo, su hermano menor y no en él. Ahora que la funeraria está en la ciudad y lleva tiempo sin ver a Dora, el telegrama que le enviaron resulta ser la excusa perfecta para volver a verla. Con esta trama de fondo, la novela recrea diversos aspectos de la violencia vividos por los personajes, a través de la recuperación del pasado en forma de recuerdos, temores, traumas, odios y miedos.
De esta manera se recuerdan imágenes estereotipadas dentro del conflicto armado como los populares "corte de franela" o "corte de corbata" en donde se le cortaba el cuello al enemigo y luego se le sacaba la lengua por el orificio que dejaba el tajo a manera de corbata. No preguntaron por nadie sino que empezaron haciendo un tajo en el cuello...muchas veces al que se lo hacían, alcanzaba a mandarse la mano al pescuezo, sólo para sentir como se le desprendía la cabeza...esos ojos mortalmente aterrados caían a tierra mientras el cuerpo permanecía unos instantes más de pie. p. 100.
O las imágenes de las mulas bajando de los cerros con los muertos colgando a cada lado de las alforjas. A la última, que viene con un cadáver, se le ve el paso cansino. El muerto viene desgonzado, casi a punto de caerse. Todos lo reconocen: es el arriero y no fue un flojo en vida. Quizás por eso, los que lo amarraron, así no supieran hacerlo tan bien, lo sujetaron de manera que la mula no dejara la carga tirada en el camino. p. 84.
Cada personaje ha sido afectado de alguna manera por la confrontación bipartidista. "El Mono Rubenjaime" fue amenazado de muerte sin siquiera haber nacido, "¡paga abrirle la barriga para sacarle ese jediondo chino y colgarlo!". p. 22. El padre que reúne a sus pequeños hijos y les cuenta historias de miedo, llenándolos de odio, buscando que ellos tomen venganza por lo que él sufrió al llegar y encontrar asesinada a toda su familia, heredando generación tras generación los odios. Esto hace que el Mono Rubenjaime se vaya para el anfiteatro a conocer los muertos, para perderle el miedo a la muerte y acostumbrarse a su presencia.
La venganza se convierte en un tópico relevante de la obra. Es así como aparecen personajes como "el Alimaña" quien entra a hacer parte del conflicto no por ideales políticos e ideologicos sino por el resentimiento y el odio que causó en él la muerte de su familia. Una noche de mercado conocí un hombre: un muchacho que después todo el mundo habría de recordar. Yo lo mimé esa noche como a un hijo, y lo traté como a un hombre. Cuando al otro día regresó a su casa, encontró su familia muerta: las cabezas adornaban los estacones del corral donde se encerraba el ganado. Eso nunca lo olvidó y juró ser peor que ellos: más dañino que una alimaña. Pág.86.
Este personaje del "Alimaña" nos recuerda a Ramoncito, el personaje de la novela "El jardín de las Hartmann", quien entra al conflicto por la muerte de su madre y porque se estaba convirtiendo en un hombre y los hombres tenían que responder por algún color político, es decir que lo hace por venganza y por sobrevivencia, llegando a convertirse en un caudillo que pierde toda ideología inicial y termina siendo un despiadado asesino. De la misma manera, es tanta la barbarie que llega a ejercer el Alimaña, que obliga a un "sapo" a cavar su propia tumba.
La novela, también, muestra como los campesinos fueron armados, manipulados y utilizados por los terratenientes y gamonales de la misma filiación política para defender sus intereses económicos frente a sus adversarios. Lo que se suponía era una lucha política, era en realidad una lucha de clases, en donde los campesinos debilitaban las estructuras de los otros para favorecer las estructuras que defendían, convirtiéndose en idiotas útiles de las clases dominantes de la región donde se asentaban.
En medio de todos estos recuerdos el viejo planea envenenar a Doralice y Leonardo para que paguen por su traición, mientras el Mono Rubenjaime también lleno de odio hacia su hermano por haber alcanzado a Dora parece acercarse a las propósitos del viejo.
La novela de Carlos Flaminio Rivera tiene algunos logros destacables y algunas debilidades. Entre lo destacable está su escritura que bordea a veces entre lo surrealista y el absurdo. Con una escritura fragmentada a manera de flash back, diálogos sueltos e incoherentes algunas veces, monólogos sueltos, cambios de focalización y uso de diversos planos narrativos, generando la percepción en el lector de estar dentro de la mente de los personajes, de pensar como ellos, de sentir su locura, sus traumas, sus miedos, sus odios. Entre las debilidades está el hecho de recaer sobre una temática bastante trillada y jugar con personajes y hechos estereotipados. Si la novela se hubiera centrado sólo en las consecuencias que dejó el fenómeno de la violencia en los personajes sin caer en lo tanatológico, en lo descriptivo, tal vez el aporte a ese grupo de obras basadas en la violencia habría sido más que el meramente escritural.

Ratas de colores

por albeiroarias @ 2008-03-17 - 06:58:39

RATAS DE COLORES

Desde que los ratas visitaron la fábrica de pintura en busca de alimento sus vidas cambiaron radicalmente. Sus pieles lucen extravagantes colores, fucsias, rojos, verdes, anaranjados y azules. El cambio sólo es de aspecto físico, pues en el fondo siguen siendo las mismas ratas de siempre. Esta transformación en su aspecto las ha vuelto todas unas celebridades. Primero el alboroto se armó en el barrio, luego en la ciudad, llegando a ocupar primeras pagina nacionales y con gran estruendo a nivel mundial. Antes sólo iban a visitar los roedores a sus cloacas para envenenarlas. Después de la fama alcanzada, todo el mundo quiere verlas, fotografiarlas o filmarlas. Y nos es por esto que los habitantes del sector marginado sienten envidia o celos, lo que pasa es que mientras ellos aguantan hambre física, las ratas reciben ostentosos buffets que son dejados a la entrada de las vertederos para que ellas salgan y así poder verlas. Esto generó la varias batallas campales entre los moradores y los gringos de la Nacional Geographic Society que son los que han hecho mayores inversiones, pues más se demoran los investigadores en dejar el alimento que los habitantes llegar en bandadas para robarlo. No faltó quien se robara de paso alguna camara o una billetera. Entre tanto, las ratas están tranquilas, ya nadie las persigue, inclusive los gatos han sido declarados animales no gratos. El festival de las ratas de colores se volvió tan popular que ya compite con el Carnaval de Río en Brasil y el festival de san Fermín en España. Incluso el cóndor de los Andes perdió su lugar en el escudo nacional. Lo malo con la subida de estatus por parte de las ratas es que ya no necesitaron volver a la fábrica de pinturas para conseguir alimento. Lentamente han recuperado su color original hasta volver al tradicional gris opaco. Esta mañana, la alcaldía molesta con el incremento de las fastidiosas ratas, ha ordenado el envió de una cuadrilla de exterminio.

ALBEIRO ARIAS

ENTREVISTA A César Pérez Pinzón

por albeiroarias @ 2008-03-17 - 06:57:13

César Pérez Pinzón: El hombre literatura.

“El mundo es un gran espectáculo del cual yo no soy actor sino un simple espectador”
César Pérez Pinzón

Por: Albeiro Arias
Estudiante de Licenciatura en Lengua Castellana-Universidad del Tolima.
albeiro _ arias @ hotmail. com

El día 29 de Noviembre de 2006 falleció en la ciudad de Ibagué el maestro César Pérez Pinzón. Obviamente su muerte no retumbó en el escenario nacional debido a que nunca cantó un vallenato (caso Kaleth Morales). En sociedades como la nuestra es más importante quien canta un vallenato manido que quien gana un Premio Nacional de Literatura. Su ausencia priva a la literatura colombiana de un gran potencial - César pensaba que la mejor etapa y la madurez de un escritor llega a los 50 años- , esto supone que lo mejor de su obra estaba por venir. Pero César no solo producía libros, venia sembrando a través de los talleres tanto de la biblioteca Darío Echandía como del Ministerio una nueva generación de posibles escritores o por lo menos, amantes de la literatura.

En el año 2004 le dije que si me dejaba hacerle una entrevista para la revista Litérate de la Universidad del Tolima. Él accedió. Algunos meses después lo llamé y le dije: maestro, su entrevista no la pude publicar porque el proyecto de la revista se cayó por inoperancia de los miembros y por el afán de protagonismo. César me respondió: –no importa, la publica cuando me muera.

Albeiro Arias. ¿Le preocupa la muerte; ha pensado en ella?

César Pérez Pinzón. Fuera del aspecto puramente literario, poco me importa el tema. Es decir, en lo personal, en cuanto a mi propia muerte, nunca me ocupa. Creo que desde que leí a los griegos dejó de preocuparme la muerte: mientras yo soy, ella no es; cuando ella sea, yo no seré, no podré estar ahí para juzgarla.

AA. Se dice que usted es una persona ensimismada y hasta misantrópica, porque no tiene relaciones sociales. ¿Es cierto?

CPP. Bueno, depende de lo que se entienda por ensimismado y misantrópico. Todo joven es gregario y yo lo fui. Ahora sólo quiero la tranquilidad y la busco en unos pocos amigos elegidos, algún aislamiento y el silencio, esa otra de las bellas artes. Ese es todo mi ensimismamiento y mi misantropía; pero la gente siempre necesita decir palabras ruidosas cuando uno no hace ruido y practica el derecho a eludir el de los demás.

AA.¿Qué opina César Pérez Pinzón del conflicto interno que se vive en Colombia?

CPP. Bueno, hablar del conflicto interno que se vive en Colombia es hablar de la historia de Colombia. En toda mi vida no he conocido un solo momento de paz en mi país. Si revisamos los libros de historia, de ahí para atrás tampoco lo ha habido. No obstante, se habla de volver a la paz. La imaginación del pueblo colombiano es audaz cuando de utopías se trata. Pero no hay que desmayar: las utopías han hecho la historia de la humanidad. Creo que en Colombia todo se reduciría a erradicar la corrupción. La violencia no es más que una consecuencia de ese flagelo. ¿Hay conflicto interno de similares características en países con gobiernos decentes? Hemos sido gobernados por cuatreros. Y lo peor no es eso: el ébola de su corrupción ha desbordado el ámbito público hasta contagiar el mundo privado. Ya casi no hay honrados en Colombia. A veces creo que la mejor manera de estar fuera de la ley en Colombia, es ser honesto.

AA. ¿En quién está inspirado el personaje protagónico de Cantata para el fin de los tiempos?

CPP. Pienso que ningún escritor se inspira en un solo individuo para idear alguno de sus personajes. Si se tiene imaginación, se re-crea el mundo circundante y este se compone de multiplicidades. En el caso de Fabián Cabral, hay muchos individuos en él. Creo que la peor parte de ese personaje es autobiográfica.

AA. ¿Quiénes son los Hijos del fuego?

CPP. Gérard de Nerval es culpable de ese nombre para el libro. Él creó su propia religión y llamó de esa manera a los seres de alma superior que serán juguete de los opulentos, serán los desdeñados, serán los solitarios. Es una raza contraria a los Hijos del lodo, estirpe de Abel.

AA. ¿Por qué pasó del realismo a lo fantástico?

CPP. Creo que en literatura, como en todas las actividades humanas, el que se queda quieto se duerme, se vuelve repetitivo y termina por aburrirse él mismo. Recordemos que el arte existe para darnos felicidad. Siempre he visto en el realismo algo de solemnidad que me incomoda. Esa necesidad de ser razonablemente fiel a lo observado terminó por aburrirme, no sólo en lo que escribía sino en lo que leía de otros escritores. Por otro lado, el juego de la imaginación entre autor y lector, el descubrimiento de otras posibilidades, la paradoja que nos dio, por ejemplo, Magritte en la pintura, esa paradoja visual suya, tiene un inteligente encanto difícil de soslayar. Y no debería ser extraño. En un mundo donde se habla de libertad pero todo nos impide ejercerla, podemos considerar que sólo el artista es libre porque vive en un mundo creativo propio. Además, recordemos que escribir es un juego de niños, sólo que ¿quién ha visto a un niño que no juegue en serio? La reflexión es de Borges. Y ese niño puede ser Flaubert, que navegó en universos tan distantes como el de Madame Bovary y el de Salambó, como el de La tentación de San Antonio y el de La educación sentimental.

AA. ¿Cómo ve el actual panorama de la literatura nacional?

CPP. Como ocurre con la literatura de todo el mundo, hay buenos y malos escritores. Siempre abundan los segundos, pero eso no importa, la poca buena literatura es proporcional al número de autores en general. Y tengamos en cuenta que la carrera de los escritores nunca fluctúa en relación con sus méritos. No hay que caer en la trampa de las famas efímeras o, incluso, en las que se demoran meses y años ocupando espacio en los medios. Con el tiempo uno descubre que muchos autores son menos admirables en sus obras que en las páginas de los críticos o en las reseñas de la prensa. También hay escritores cuya vida resulta más interesante que su obra.

AA. ¿Cuál es su relación con la religión?

CPP. Soy pagano. En el paganismo nunca hubo guerras de religión.

AA. Háblenos acerca de cada uno de sus libros.

CPP. Para hacerlo necesitaría de un auditorio que esté dispuesto a dormirse.

AA. ¿Quién ha sido su maestro o la persona que brindó herramientas para su labor de escritor?

CPP. Bueno, maestro como tal, es decir, algún escritor de mi generación o una anterior que me enseñara a gatear y a dar mis primeros pasos en la escritura, no lo hubo. En realidad, antes no contábamos, por ejemplo, con los talleres de literatura o un mentor a quien tomar como paradigma. Se perdía mucho tiempo haciendo lecturas inocuas, se imitaba a los clásicos, se buscaban historias de esas medio escondidas de los sonoros, se les hacían algunos cambios y se firmaba como autor. Pero, en realidad, el gran maestro, por lo menos en mi caso, siempre fue la lectura, poco a poco adquirida, de los buenos libros. Ellos no enseñan a escribir, pero nos enseñan a pensar bien para escribir.

AA. Para usted siempre priman los clásicos por encima de los escritores actuales. La literatura cambia igual que los tiempos. ¿No faltaría darles una oportunidad?

CPP. Creo que hay un problema semántico: un clásico es aquel que es intemporal. Homero lo es como Borges. Cuando yo hablo de los clásicos nunca me remito sólo a los escritores antiguos, medievales, renacentistas, barrocos o de cualquier otro período del pasado. Con clásico me refiero a todo autor cuya obra no cesa de existir cuando termina de pasar. Me refiero, además, entre otros, a Proust, Joyce, Kafka —que son contemporáneos—, como a los de más "actualidad": Cortázar, García Márquez, Rulfo… Tal vez usted se refiere a los escritores que están en su proceso creativo con algunos libros publicados, pero que aún tienen campo abierto para seguir expresándose y hasta para cambiar de voz. A estos hay que darles tiempo, esperar que su obra decante, y no dejarse engañar por críticos o reseñadores que en la mayoría de los casos son ignorantes o sólo responden a intereses ajenos a la literatura.

AA. ¿Por qué la narrativa y no la poesía?

CPP. No es raro. Hay muchos ejemplos: Camus, Dostoyevski, Chesterton, Conrad, Onetti; no quiero hacer un catálogo. Me siento cómodo escribiendo prosa. Acaso luego escribiré también teatro o poesía. De momento me conformo con ser un buen lector de esos géneros. Por otro lado, el escritor, de lo que sea, si no es en esencia un poeta, podría muy bien ejercer la talabartería.

AA. ¿Y sus poetas favoritos, quiénes son?

CPP. Más que de poetas prefiero hablar de poemas. Pienso que generalmente el conjunto de los libros de los poetas es desigual. Es más, uno solo de sus libros puede ser muy desigual. No soy de los que afirman que un poema justifica o salva un libro. Se salva el poema. Igual ocurre con un libro de cuentos. Pero si de elegir autores se trata, podríamos dar nombres que ya son canónicos: Baudelaire, Borges, César Vallejo, Cavafis, Whitman, Roca…

AA. ¿Quién lo introduce en la literatura. Sus primeras lecturas?

CPP. Tiene razón: las primeras lecturas. Claro, aquellas eran lecturas propias de la infancia en las que el concepto "literatura" no existía. Eran lecturas vinculadas a las aventuras o a los comics, pero la presencia de mi madre, que era una gran lectora de los rusos del siglo XIX, me descubrió pronto la dicha de la palabra y de las formas verbales más allá del elemental deslumbramiento de la anécdota; su sola presencia me educó los sentidos a través del lenguaje. Un tío que yo frecuentaba, Everardo Pinzón, me descubrió lo fantástico. De sus labios oí por primera vez los ecos del Quijote y la magia sensual y múltiple de Las Mil y Una Noches, que empiezan con una infidelidad y nunca terminan: nosotros seguimos escribiéndolas.

AA. ¿Cuál es el libro que no puede olvidar?

CPP. Son muchos los libros que no se pueden olvidar. Al elegir sólo uno, se siente algo de culpa con los demás. ¿Ulises, el Quijote, la Comedia, Hamlet, En busca del tiempo perdido, El castillo…? Son tantos. Pero si la elección es imperativa, insistiría en Las Mil y Una Noches.

AA. ¿Por qué regresar a Ibagué, en lugar de quedarse en Bogotá donde ya gozaba de reconocimiento y amistades del mundo literario?

CPP. Porque si un escritor tiene algo para decir, puede hacerlo en cualquier lugar; sólo necesita papel y lápiz. Quería la tranquilidad (si existe) y volví a la tierra de mis mayores. Bogotá, por más que esté de moda decir lo contrario, es una ciudad inhumana. Aristóteles decía que la ciudad ideal no debe superar los cien mil habitantes. Bogotá está habitada por agónicos que no se han enterado de su estado. En cuanto al reconocimiento, un autor serio sólo quiere escribir, otros quieren ser escritores. Estos son los que darían todo por el reconocimiento. Y los amigos del mundo literario, ¿los hay?

CUENTO DE ALBEIRO ARIAS Despertar

por albeiroarias @ 2008-03-17 - 06:56:13

Despertar

“Las mujeres toman siempre la forma del sueño que las contiene”
JUAN JOSÉ ARREOLA

AL DESPUNTAR EL ALBA LLEGÓ EL HILO DE LUZ que cortó de manera sublime el aire quieto y se perdió en la oscuridad. Con los minutos comenzó a hacerse agudo e intenso; podría haber pasado desapercibido de no haber dado justo sobre los ojos de Valeria, como si de un día para otro hubiera decidido que su manifestación debía ser vivida. Ella andaba extraviada en un sueño prodigioso. Lleno de olores a todas las cosas, a piedra, a libro, a vidrio. Le extrañó, sin embargo, que jamás hubiera soñado la esencia de los objetos y se perdió en ese vago fantaseo.

Los párpados que apenas cubrían las retinas, dejaron entrever la luminosidad en su interior. Valeria decidió cambiar de posición corporal. Intentó un movimiento sencillo pero la armazón de sus huesos se lo impidió. Estaban soldados los unos con los otros y su constitución corpórea pesada como el plomo. Afuera, escuchó desvanecer el campaneo de unos tacones en el corredor. El último cliente la dejaba sumida en la oscura ruta de la soledad. Ella intentó apretar los puños, apoyar los brazos y empujar con fuerza el cuerpo hacia delante pero el constante dolor que la presionaba la dejo tendida sobre su propia incapacidad. La luz espectral seguía sobre el rostro torturado por la crisis de nervios. Preocupadas, las compañeras de trabajo golpearon un par de veces desde el otro lado de la madera  ¿Te encuentras bien? . Preguntaron. Sin tiempo de pensar en lo que le estaba sucediendo, Valeria contestó: Todavía estoy dormida. Las mujeres se despreocuparon y tomaron rumbo hacia sus propios asuntos.

Con arranques de mujer colérica tiró el cuerpo intentando salirse de la cama y, cuando pensó estar cerca del objetivo, su cuerpo se hizo más pesado. Abdicó. Sintió rabia por su impotencia. Se le llenó la cabeza de ideas contrariadas, a los oídos le llegó el sonido recóndito de su respiración de gata enferma. Las pupilas giraron hacia todos los rincones de la alcoba buscando ayuda. Contempló, detalle a detalle, las hendiduras del techo, el vacío del cuarto y el falso silencio que rompía el equilibrio, también vio el chorrito de luz prolongándose sobre toda la habitación. Insistió en mover los dedos de las manos y de los pies y nuevamente quedó sin respuesta. Todos sus recursos parecían agotarse.

Supo que tenia la boca abierta gracias al almizcle pasmoso de la saliva que inundada la almohada con hedor a tabaco y licor, también se percato de la humedad en el colchón. Orinó sin darse cuenta. Comprendió que las funciones vitales marchaban a perfección y que tan solo había perdido las motrices. Uniendo esfuerzos desde su interior, logró un movimiento mínimo, sólo para descubrir que su humanidad era un mar de concreto con el alma vacía.

Transcurría el tiempo y ella seguía inmovilizada. Los no sucesos ahora la afligían y la marcaban. La vida se le estaba diseminando en pequeños pedazos. Sintió que venia al acecho un instinto de debilidad atemporal. Aparecieron los temores, los propios y los ajenos. Aquellos que se jactó de no tener. Ella, era simplemente una mujer. Una mujer que por primera vez quería temblar de miedo pero la rigidez del cuerpo no se lo permitía.

Algo la hacia vibrar. Eran, sin duda, las contracciones del corazón, allá en lo más hondo, en lo más oscuro. Los latidos se estrellaban con fuerza entre su pecho y su espalda. En poco tiempo los sentidos se sublevarían contra ella.

El fulgor llenaba con sus partículas los recuerdos que no compartió. Que no quiso compartir. El ser olvidada y olvidar. El todo y la nada asomaron para el ajusta de cuentas. Valeria decidió   Volver a dormir . Estaba segura de poder despertar, de sobrevivir. Para seguir mirando con ironía a través de las ventanas rotas, para conseguir amigos con chantajes y mentiras, para ganar dinero con su cuerpo y sus halagos, manteniendo las distancias con insultos y vanidades. Creyó que podía dormirse y llevarse lo absoluto. Imaginando que su sueño la exorcizaba de los posibles pecados y le extendía el plazo para su absolución. Y cuando despertara; ya su cuerpo no estaría macizo y derrocado, Tampoco daría oportunidad a un segundo relevo de su mando.   Debo estar dormida se dijo. La emoción que le causo el descubrir que era otra de sus acostumbradas pesadillas, hizo que su corazón la golpeara más duro. Retomó la calma. No iba a permitir que fuera el corazón el que acabara con ella, tal vez, si fuera el hígado, porque en el hígado, pensaba, se ubicaban de verdad los sentimientos. Le extrañó, sin embargo, su lucidez. Sabia que al no llegar temprano a su casa, de seguro su hijo la llamaría y el sonido del teléfono celular la regresaría de su abstracción Despertaría   o cuando preocupada, su madre fuera a buscarla al medio día, entraría sin detenimiento, aún sabiendo que ella odiaba que invadieran ese espacio. Ingresaría de todos modos. La encontraría privada; llamaría al medico o simplemente la despertaría.   Estoy dormida  se volvió a decir, aunque, sentía que la gravedad del universo se centraba en el cuarto. Cada momento la pesadez material se hacia mayor.

Las uniones de la cama se dividieron. Las tablas cayeron a la par de los tornillos que evacuaron los orificios. Colapsó en un tiempo indefinido. Valeria quedó tirada en el piso, abandonada, agitada y adolorida. Sin poder moverse. Un calor volcánico hacia emanar de su cara gotas de sudor. Tenia fiebre, mucha fiebre. Deseaba avivarse antes de empezar a delirar dentro de su propio delirio. Podría despertar de uno pero difícilmente de dos. Lo intuía.

 ¿Acaso no vas a ir a tu casa?  Preguntó a la matrona. Era la oportunidad de acabar con ese sueño; por eso, recogió toda su voluntad para responderle:  NO  . Los pasos se desinteresaron hasta desaparecer en el pasillo. Pero no era un  NO   la contestación que deseaba darle. Quería decir:  Ayúdeme   o  Auxilio   o quizás  No me siento bien  . Pero los alientos solo le alcanzaron para vocalizar un vil y profundo  NO  . Se entrego a la falsa quietud de la casa y empezó a dudar de su sueño. Cada vez le parecía más real el padecimiento. Buscó nuevamente la luz que invadía su intimidad y sólo logró que el brillo la encegueciera para ocultar su rastro. Se desentendió, finalmente la luz no era el problema; el verdadero problema, se dijo:  Es que todavía estoy dormida  . Tranquila, empezó a captar la forma de los objetos. Reconoció la cómoda, la mesita de noche y, en la pared, el espejo grande con su marco en cedro finamente tallado y adornado con matices dorados, digno encuadre de una princesa que ahora empezaba a padecer de hambre y sed. El olor a flores secas opacó su perfume de mujer importante. De repente, frente a su incredulidad, todo lo visto caía sobre el suelo y se pulverizaba. El sudor no cesaba. El polvo en que se convirtieron los muebles y enceres fue rápidamente absorbido por las baldosas. La habitación quedó vacía. La almohada y el colchón sobre el cual estaba Valeria también iniciaron la inmersión hasta desaparecer por completo. Pésimo sueño Se volvió a decir.

Ya no podía diferenciar lo irreal de lo posible, lo fantástico de lo mágico, la conciencia de la inconsciencia. La embargó el presentimiento de estar muriendo, de estar viviendo su propia muerte. Adquirió una sencilla placidez. No era el momento de estar arrepintiéndose por lo que no dijo o no hizo, pero, si volviera a  Despertar   lo haría y lo diría. Parecía que el mundo se detenía solo para ella.

Le extrañó escuchar el teléfono sonando y, aun así, no despertar. Dejó evidenciar su preocupación No estoy dormida, solo estoy muriendo  . Sintió un temor legítimo que le penetraba las sólidas entrañas de lado a lado. Un temor verdadero que no recordó haber sentido jamás. La fiebre continúo aumentando y ella haciéndose débil. Sobre el céfiro caliente, la luz cambió de un azul turquesa a un gris tenue que se diluía al mismo tiempo que la humanidad de Valeria se sumergía en la tierra. El calor incrementaba mientras afuera su hijo era cuidado por la abuela, mientras el padre de ella y el de su hijo ignoraban de sus existencias y seguían comprando vehículos para el ego, mientras sus fieles clientes seguían navegando por Internet, publicando malos libros y sus esposas viendo Reality show. Hizo toda clase de conjeturas sobre el porvenir y le molesto amargamente su condición de ser una mujer nocturna y citadina. Había malgastado su tiempo y ahora la vida se lo cobraba poco a poco. Entera y vengativa. El brillo se desteñía mientras Valeria renunciaba a evitar el hundimiento perpetuo.

La armadura corpórea desistió de luchar contra el mundo. Su mundo.  ¿Así terminan las cosas?   Se preguntó, mientras le avergonzaba su excesiva autocompasión. Quedó sólo la cabeza al nivel del piso. Los demás fragmentos del cuerpo habían sido absorbidos por la tierra.

La luz desapareció a medida que la boca, la nariz y los ojos fueron también engullidos. Con la parte del cerebro que le faltaba por hundirse maquinó un último pensamiento. Mal final, sigo dormida  . Y quedó sumida en un profundo sueño, hasta que en la mañana siguiente la ráfaga de luz surcó el aire de la habitación y se perdió para siempre en la opacidad de su mirada.

ALBEIRO ARIAS
Ciudad de los Ocobos
2004
albeiro_arias@hotmail.com

I N S O L I T O

Ya ve usted. Uno que anda Cultivando la tierra, especialmente café y la coca, que consume masticada para resistir el trabajo pesado; Un Ijca o ika o Arhuaco como nos dice la gente de la ciudad, uno que sólo se pierde en las telarañas de la sierra Nevada de Santa Marta; un día cualquiera resulta enredado en unos jeans Jean Paúl Gaultier, un cuerpo 90-60-90, un Channel N. 5 , cabello rubio, lentes de contacto, y morral conocido: tejido en lana, made in Colombia, 100 Dólares (precio que no creí que alguien pagara) por que nosotros los hacemos por 2 dólares en mi ciudad, que no es como ésta, porque la mía es sagrada y se llama Nabusímake y no tiene edificios ni Wall Market.

Como verán, estoy en New York, 18 grados, cielo despejado, distrito financiero de Lower Manhattan, entre Wall Street y Broad Street, y les hablo de Carolina (ella es modelo) aunque, ahora, yo también. Carolina será elemental para algunos y para otros será demasiado sofisticada, otros dicen que es un sol, solecito, que se levanta cada día, un sol, solecito caliéntame un poquito que se esparce por el campo, te quema el alma y te la deja como un desierto. Lo que no saben es que ella ofrece su corazón a cualquier hora siempre y cuando le de la gana y tenga ganas, pero eso si, ni antes ni después. Pero cuando lo hace, deja que su delgadez y sus piernas se extiendan por encima de toda su inocencia. Ejerce la elegancia y derrocha su estilo aniquilador que tan solo a ella le pertenece. Su cuerpo es un ritual sin invitados.

A veces, en el silencio de la sierra, grita a todo pulmón que esta feliz pero que no sabe por qué, que por eso prefiere la tristeza, porque la tristeza siempre se sabe de donde viene. Hacerle el amor es, por todos los dioses, conocer y gratificarse con la naturaleza; pero luego, viene esa sensación de muerte, un transito entre lo que soy y lo que nunca he sido. Algo insólito.
Ella me espera en las puertas hasta las tres de la mañana sin importar que la gasolina huela a noche, que las estrellas estén plegadas de cielo y la gente dentro de los autos pasen la carretera llenos de ruido y de canciones. Caminamos sin saber a donde ir y la llevo del brazo y que me acompañe le digo. Le digo que la calle esta llena de gente bonita y de vida y ella me dice que no sabe nada de vida y ni de bonitas gentes, que ella solamente es bonita y que esta cansada. Dormir quiere. Sueño tiene mucho. Le digo que la vida no es sólo dormir como las tardes en la arena y entonces me pide que de mi le hablé. Le cuento de mi tribu, de los ritos. Le habló del templo ceremonial Kankurua y del ‘Mamo’ y lo que más le importa es lo de la marihuana. Insólito le pareció. En ese momento le cojo una teta y me dice tranquilo nene, tranquilo, y luego me mira y dice que nunca había tenido amigos insólitos y yo le pregunto ¿qué es eso de ser insólito? y entonces ella me dice que se llama Carolina y que siempre soñó ser bailarina o astronauta pero que policía o bombera ni por el putas y que ahora era modelo pero no tenia la culpa. Rojo es el labial que se puso. 6.5 la cerveza que se bebió.
Algo extraño le estaba pasando por que no conocía el mundo por estar detrás de los muros o arrinconada en el fondo de algún amor. Nos sentamos en eso que llaman un antro. Ella comenzó a mover el dedo con rapidez hacia todos los lados y de un momento a otro se detuvo en mi cara, en mi pecho, en mi cadera durante toda la noche.
Le hicieron consejo. La azotaron con el método del señalamiento. Tus mismos amigos dieron la orden. Te acostaste con un indio y eso no lo perdona ni Dios ni un Paparazzi. La sentaron en el borde de los labios y Le hicieron miradas laterales como los pollos. Dictaminaron que no tenías corazón. Que necesitabas un cura y luego un medico y finalmente en un programa de televisión te recomendaron ir a una clínica de rehabilitación; pero ella sabia bien que verdaderamente necesitaba un porro y una botella de vodka.
Carolina sale a pasear y se ahoga en medio de gatos vagabundos y de gatas vagabundas y de perros frijoleros y de perras llenas de fantasías, pelirrojas, cabello planchado incluyendo sus manías de comprar cajitas de chicle pequeñas y apagar los cigarrillos a medio fumar.
Al principio no sabía quien era yo ni quien era ella, tampoco lo sabía su mamá ni mi tribu. Tira el cigarrillo y lo destripa con los tacones de manera escandalosa y lo más triste es que no sabe si se apresuraron con eso de la primera comunión y recuerda los consejos de su mama para que con extraños no se metiera, ni recibiera dulces en Hallowen, porque los extraños siempre huelen a ropa interior y a vértigo, me abrazó y a llorar se echó y me preguntó que cuál es el problema para poder putearse en paz si son tus tetas y tu culo y tu silicona, porque pagaste por ella, entonces su mamá se queda callada y ya no te conoce, ni ella ni la gente de la ciudad y te quitan los contratos; pero esta bien amor y por favor la próxima vez mi camisa no manches con tu puto labial y entonces terminas de dibujar con tu labial los Godzilas, chicas super poderosas, Terminators, androides, alienígenas y realidades virtuales donde yo te hacia el amor con mi lengua frente al espejo, en medio de pulsaciones y ritmos alocados hasta que llegan las palomitas de maíz y observamos que la cuidad esta sola, sin nosotros, pero que igual ya no la necesitamos por que definitivamente somos insólitos y entonces se da cuenta que ella era de allá y que era la misma de antes y de después, y ahora sólo camina conmigo pegada de una revista, pagina entera, Carolina, modelo Latín World, y yo también me doy cuenta que soy el mismo, Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, 36 grados, cielo despejado, 25 morrales, trabajo familiar, sin almuerzo, MADE IN YO, tranquilo, en 15 días le pagamos sus artesanías, si le gusta bien y sino también, tenga le regalo esta revista indio guevón que por lo que veo usted nunca ha visto una puta revista Play Boy, tenga dáñese el cerebro.
Estoy en Londres…

HIJOS DEL FUEGO CÈSAR PÈREZ PÌNZÒN ALBEIRO ARIAS

por albeiroarias @ 2008-03-17 - 06:54:38

*ESPECIAL PARA EL NUEVO DIA

POR ALBEIRO ARIAS
(Ibagué, Est. de Lic. en Lengua Castellana U.T.
Taller Literario Biblioteca Darío Echandía)

HIJOS DEL FUEGO (cuentos)
César Pérez Pinzón
Premio Nacional de Cuento Ciudad de Bogotá 2003

Los “hijos del fuego” son seres de alma superior que terminaran siendo desdeñados, solitarios y juguetes de los opulentos. Así se declaró Gerard de Nerval en clara oposición a los “hijos del lodo”, estirpe de Abel. “Hijos del fuego” es el título que César Pérez Pinzón le dio a su último libro de cuentos; obra que fue declarada ganadora del premio nacional de cuento ciudad de Bogotá 2003 y que se suma al premio tolimense de literatura recibido por el mismo autor en 1989. (Pérez Pinzón es autor de las novelas hacia el abismo (1986), cantata para el fin de los tiempos (1996) y los relatos la calle del farol dormido (1986) entre otros).

Los protagonistas de sus cuentos son 10 escritores (11 en realidad) importantes en la historia de la literatura universal, como son: Joseph Conrad, Charles Baudelaire, Francois Villon, Nerval, Thomas de Quincey, Mariowe, Plinio, Dante, Li-po, Hölderlin y Edgar Allán Poe.

Un viaje a través de 20 siglos. Desde Pompeya hasta el Titanic, un recorrido en el tiempo, el espacio y la memoria; donde cada famoso escritor nos deja ver las pequeñas y grandes tragedias de la vida; esas mismas que le suceden a cualquier ser “anónimo”. Por eso no importan las verdades históricas sino las verdades personales que nos permiten indagar y cuestionar lo humano. Pérez Pinzón recrea por medio de la técnica de la Ucronia algunas situaciones (generalmente cercanas a la muerte de cada escritor) no tajantemente como pasaron pero si como pudieron pasar.

Esta obra es sólida por su unicidad, por el sobrio manejo del lenguaje y la metáfora, la creación de atmósferas propias a cada época; resultado de la ardua investigación donde Pérez Pinzón pone de manifiesto su profesión de historiador y fabulador. Además porque cada personaje fue tan bien delineado y caracterizado que no es necesario conocer la obra y la vida de cada escritor para entender el cuento, pues cada cuento se defiende solo. Pérez Pinzón le da a su narrador matices propios a la “forma narrativa” que utilizará cada autor implicado.

La verdad es que cada personaje nos permite conocer sus frustraciones, sueños, ilusiones, y defectos y nos muestra el lado oscuro de cada uno de nosotros. Es ante todo, un esbozo del ser humano visto a través del tiempo, donde queda de manifiesto que nuestros conflictos han sido y seguirán siendo los mismos: El amor, el odio, el miedo, la soledad. Enmarcados con una justa dosis de realismo y fantasía. Este libro nos recuerda que el arte es el destino de todo lo humano y lo humano el destino de toda literatura.

¿CÓMO SE SABE CUANDO UN TEXTO ES UNA POESÍA? ALBEIRO ARIAS

por albeiroarias @ 2008-03-17 - 06:53:02

¿CÓMO SE SABE CUANDO UN TEXTO ES UNA POESÍA?

Por: ALBEIRO ARIAS
LICENCIATURA EN LENGUA CASTELLANA. U.T.
albeiro_arias@hotmail.com

Esta es una pregunta frecuente que recibe todo profesor de literatura. Lo que no es frecuente son las respuestas, pues estas son, en su mayoría, evasivas. ¿Y como no serlo? Resulta probable hacer definiciones sobre objetos concretos, pero ¿cómo definir algo abstracto? Por supuesto, yo tampoco tengo la respuesta. Lo que tratare de hacer es una aproximación al entendimiento de que es una poesía. Es de entender, que habrá muchas posturas diferentes. Bienvenida la discusión.

Todo poema esta compuesto por una forma (cómo se dice) y un contenido (lo que se dice). El material del que está hecho el poema es el lenguaje de naturaleza verbal, es decir, la palabra. La forma tiene que ver con su estructuración y/o composición bien sea fónica, morfosintáctica, léxica y de unidades figurativas como la comparación, las imágenes, metáforas y las analogías. El contenido atiende a las diferentes volaraciones sobre las visiones de mundo, entre lo que podemos contar con lo ético, lo moral, estético, lo conceptual, cultural, social, histórico, político y psicológico.

El poema puede estar muy bien escrito y sin embargo, no decir nada. O puede decir mucho y estar mal escrito. Esto nos remite a pensar que salvo mínimas excepciones la forma por si sola no garantiza que un texto sea un poema, lo mismo sucede con el contenido. Diríamos entonces que una de las exigencias de un buen poema es el equilibrio entre forma y contenido para lograr una totalidad.

Otro aspecto, que creo, hay que tener en cuanta a la hora de valorar un poema es su comunicabilidad, lo que en ningún momento desconoce la poesía abstracta, pues estos textos deben comunicar algo, de lo contrario no serian más que un montón de palabras sin sentido.

Esta comunicabilidad se logra al integrar los diferentes elementos del poema en el nivel sintagmático, connotativo o de sentido (Horizontal), pues en el nivel paradigmático o denotativo (Vertical) sólo estamos mirando la distribución. Dicho de otro modo, la comunicabilidad se logra al integrar los diferentes campos de asociación semántica distribuidos a través del poema. Este proceso es cognitivo.

En este momento entra a jugar otro actor decisivo y es el receptor del poema, pues es él quien establece a partir de las sensaciones y emociones que le suscita el texto, lo extratextual, lo que está más allá de las palabras, lo inefable, pues las palabras nunca alcanzan para describir todo. El poema, entonces, requiere de un nivel intelectual o de pensamiento para poder percibirlo, es ahí cuando, según creo, un texto adquiere su carácter de poesía. Pues es el lector quien llena de significado a los signos, las palabras y los símbolos, o dicho de otro modo, le da la significación; a partir de los procesos históricos, sociales y culturales de su propia experiencia humana. Si un texto, así quien lo escriba asegure que es un poema, no logra su comunicabilidad y generar altos grados de significación en sus lectores, podremos decir que eso no es un poema sino un simple escrito.

EL TIEMPO COMO TÉCNICA NARRATIVA

por albeiroarias @ 2008-03-17 - 06:51:51

EL TIEMPO COMO TÉCNICA NARRATIVA
Por: ALBEIRO ARIAS- Licenciatura Lengua Castellana-UT.
albeiro_arias@hotmail.com

La noción filosófica del tiempo es compleja y ha cambiado con cada momento histórico. Generalmente entendemos al Tiempo como un periodo durante el cual tiene lugar una acción o acontecimiento, o la dimensión que representa una sucesión de dichas acciones o acontecimientos. Benveniste (1974:70:81) propone la siguiente tipología del tiempo: el tiempo físico o de la experiencia, que es externo como el de él reloj y el tiempo psicológico (emotivo, el fluir de conciencia) que es interno. Otros autores hablan de un tiempo existente en sí, es decir, una duración sucesiva y uniforme sin principio ni fin, un tiempo absoluto.

En lo literario el tiempo también ha sido una preocupación digna de ser problematizada. Recordemos como en las epopeyas el personaje iniciaba siendo joven y después de veinte años seguía siendo joven, el tiempo no afectaba al personaje o en la edad media cuando la preocupación era por un tiempo extraordinario: el más allá y la ilustración, que centraba su atención en el futuro. Cada manera de ver el mundo trae consigo una percepción particular del tiempo y por supuesto la literatura no escapa a estas percepciones.

A continuación pretendo mostrar algunos elementos importantes dentro de la teoría literaria que ayuden a dilucidar sobre el asunto del tiempo.

La lengua es el material con el que se configura la literatura, por tanto, el tiempo lingüístico se vincula al discurso. Según Benveniste (1974:70-81/1966: 179-189) el regulador del tiempo lingüístico es el sujeto de la enunciación cuando se apropia del código de la lengua para comunicar. Este tiempo se instaura en cada acto comunicativo por su naturaleza ínter subjetiva.

De acuerdo con Todorov (1973) “el narrador es quien encarna los principios a partir de los cuales se establecen juicios de valor; él es quien disimula o revela los pensamientos de los personajes, haciéndonos participar así de su concepción de la psicología; él es quien escoge entre el discurso transpuesto, entre el orden cronológico y los cambios en el orden temporal . No hay relato sin narrador”. Es el eje central, tiene el control, es el que sabe todo o casi todo y, el que normalmente focaliza (focalización cero, interna, fija o variable, externa) la historia que relata.

El espacio es el lugar donde suceden y se propulsan las acciones y esta directamente relacionado con los personajes y va asociado al tiempo, de ahí que se hable del cronotopo, en donde tanto el tiempo como el espacio son protagonistas de la obra “aquí el tiempo se condensa, se vuelve compacto, visible para todo arte, mientras que el espacio se intensifica, se precipita en el movimiento del tiempo, de la trama, de la historia. Los índices del tiempo se descubren en el espacio, el cual es percibido y mensurado después del tiempo”. (M Bajtin. 1978:248-398). De esta manera el tiempo se croncreta y se hace tangible en el espacio.

Tomachevski (1928.182-203) estableció una diferencia entre la historia y la trama, la historia es el material sin configuración dentro del texto narrativo y la trama es el material configurado y provisto de una forma, Para Todorov (1966) las obras narrativas literarias presentan dos aspectos enunciativos al mismo tiempo: una historia que evoca cierta realidad y que pudo ser contada de diversas maneras a través de otros géneros y materialidades y un discurso por parte de un narrador que relata una historia y supone un destinatario para tal historia. Todorov (1972: 359-363) establece un tiempo del relato (o de los personajes), el tiempo de la escritura (enunciación) y el tiempo de la recepción o de la lectura.

Umberto Eco (1996) hace la misma distinción entre fabula y trama del formalismo ruso (Todorov. 1991) en donde la fabula (historia) es la sustancia del contenido y se da de manera lineal a-b-c y la trama (relato) es la forma en que se construye el contenido por medio de saltos temporales b-a-c o a-c-b, entre otros. El discurso narrativo vendría a ser el resultado de la expresión de la fabula y la trama. Eco (1996) también plantea que en la construcción del discurso narrativo el autor maneja ritmos que le dan emoción y suspenso al texto y que además le permiten al lector hacer inferencias e hipótesis de lectura.

Para Gennete (1973) Al no coincidir el tiempo del relato con el tiempo de la historia, porque uno tendría que ser medido en términos de longitud del texto (paginas) y el otro en términos de tiempo (horas, días, años) transcurridos en la historia, se hace necesario establecer tres tipos de relaciones entre el tiempo de la historia y el tiempo del relato: 1) la de orden, 2) la de duración y 3) la de frecuencia.

Toda subversión del orden temporal recibe el nombre de anacronía. Las anacronías narrativas aparecen porque no es posible una coincidencia del orden temporal entre el tiempo de la historia que es una sucesión de acontecimientos y el tiempo del relato que es discordante en cuanto a la organización de los acontecimientos. Las anacronías se dividen en:

 Analepsis: Retrospecciones narrativas al pasado desde un tiempo presente o futuro.
 Prolepsis: Anticipaciones al futuro desde un tiempo presente o pasado.

En el discurso narrativo se utilizan estrategias que afectan la relación de duración como son las elipsis (no se menciona algo porque se supone que ya se ha dado el referente anteriormente), las pausas descriptivas y comentarios del autor, las escenas dialogadas y el relato sumario.

La relación entre las posibilidades de repetición de la historia y las del relato se llaman frecuencia y se establecen en cuatro grandes grupos:

 El relato singulativo. Da cuenta una vez de lo que pasó una vez. Ej: “el martes almorcé verduras”.
 El relato sin Ej: singulativo anafórico: Da cuenta n veces lo que paso n veces. Ej: “el lunes almorcé verduras y el martes almorcé verduras”
 El relato repetitivo: Cuenta n veces lo que sucedió una sola vez. Ej: “hoy almorcé verduras y resulta que hoy almorcé verduras”. Sí hay variables en el punto de vista o transformaciones narrativas sigue siendo un relato repetitivo.
 El relato iterativo: Cuenta una sola vez lo que pasó n veces. Ej: “toda la semana almorcé verduras”.

El tiempo: técnicas, descripción y clases.

La concepción de nuevas referencias temporales diferentes a las del reloj ha influido de manera definitiva en lo visual sobre lo descriptivo. Tendencias que el cine completamente receptivo a innovaciones técnicas, ha expresado por medio de montajes o representación de varios planos narrativos como son:

 Multiple views: diferenciación de ángulos para una misma escena.

 Show-ups: técnica de tiempo lento.

 Fade auts: efectos de puntuación cinematográfica donde desaparecen personajes o cosas de la escena.

 Flash backs: técnicas de regresionismo.

Estos procedimientos cinematográficos han calado en los procedimientos narrativos de la novelística contemporánea. En general, la técnica del tiempo en la literatura debe enfocarse en relación directa con la acción y su desarrollo, sucesivo o no, lógico o fantástico, en ciclo completo o incompleto, complejo o no, en la tendencia estructural a la eliminación definitiva de la sucesión de acontecimientos y el advenimiento de formas temporales especializadas.

Las siguientes son algunas de las técnicas temporales más frecuentes.

 La narración que invierte totalmente la secuencia lógica temporal: consiste en presentar los hechos sin una orientación sucesiva, como el caso de crónica de una muerte anunciada de García Márquez, que empieza como cuando la acción ha concluido, es decir, la obra inicia con el desenlace, pues lo que interesa no es el qué si no el cómo.

 La narración sin desenlace o de ciclo incompleto: Técnica empleada por García Márquez en la mala hora y el coronel no tiene quien le escriba. Esta actitud filosófico – literaria fue defendida por Sartre que decía que la obra literaria no puede proponer un fin, pues ella misma no es un fin en sí.

 La narración sin hilo cronológico: imposible de referir con una enumeración de hechos enlazados causalmente. Esta técnica se puede ver la novela “Al faro” de Virginia Wolf. Corresponde a una contraposición del tiempo físico con el tiempo psíquico.

 La narración del desorden temporal: donde lo pasado, lo presente y lo futuro se suceden en una secuencia ilógica. Por ejemplo, Faulkner en Absalon Absalon, Carlos Fuentes con la muerte Artemio Cruz y Vargas Llosa con la casa verde.

 La narración de tiempo circular: aquella en la cual los hechos, por carecer de enlace causal, posibilitan el comienzo de la lectura en cualquier parte el texto. Esta técnica corresponde a la completa especialización del factor temporal.

 La narración de tiempo lento: se presenta cuando un acto se descompone, por análisis, en una serie de actos sucesivos. El mejor ejemplo es Proust. Esta técnica obedece al afán de recrear la realidad como historia interior del narrador.

 La narración del regresionismo cronológico: que resucita hechos pasados por su incidencia en el presente.

 La narración del contrapunto temporal: varias acciones diferentes se presentan en un sucesivo paralelismo, relacionándose, entrecruzándose, marchando hacia atrás unas y otras hacia delante, alcanzando a veces hasta cuatro direcciones distintas. Mirar André Gide con los monederos falsos.

 Narración simultanea: Muchas acciones narradas sólo están ligadas por un leve apoyo temporal, espacial o temático.

En conclusión, en la literatura contemporánea se utiliza toda clase de técnicas en el manejo del tiempo narrativo, sin embargo, la técnica por si sola no hace trascendente a la obra, de tal manera que la técnica desprovista de contenido no es nada.

INSOLITO -CUENTO- ALBEIRO ARIAS

por albeiroarias @ 2008-03-17 - 06:47:34

ALBEIRO ARIAS
(ESTUDIANTE DE LICENCIATURA EN LENGUA CASTELLANA)
UNIVERSIDAD DEL TOLIMA
albeiro_arias@hotmail.com

Ya ve usted. Uno que anda Cultivando la tierra, especialmente café y la coca, que consume masticada para resistir el trabajo pesado, Un Ijca o ika o Arhuaco como nos dice la gente de la ciudad, uno que sólo se perdía en las telarañas de la sierra Nevada de Santa Marta; un día cualquiera resulta enredado en unos jeans Jean Paúl Gaultier, un cuerpo 90-60-90, un Channel N. 5 , cabello rubio, lentes de contacto, y morral conocido, tejido en lana, made in Colombia, 100 Dólares (precio que no creí que alguien pagara) por que nosotros los hacemos por 2 dólares en mi ciudad, que no es como ésta, porque la mía es sagrada y se llama Nabusímake y no tiene edificios ni Wall Market. Como verán, estoy en New York, 18 grados, cielo despejado, distrito financiero de Lower Manhattan, entre Wall Street y Broad Street, y les hablo de Carolina (ella es modelo) aunque, ahora, yo también. Carolina será elemental para algunos y para otros será demasiado sofisticada, otros dicen que es un sol, solecito, que se levanta cada día, un sol, solecito caliéntame un poquito que se esparce por el campo, te quema el alma y te la deja como un desierto. Lo que no saben es que ella ofrece su corazón a cualquier hora siempre y cuando le de la gana y tenga ganas, pero eso si, ni antes ni después. Pero cuando lo hace, deja que su delgadez y sus piernas se extiendan por encima de toda su inocencia. Ejerce la elegancia y derrocha su estilo aniquilador que tan solo a ella le pertenece. Su cuerpo es un ritual sin invitados.

A veces, en el silencio de la sierra, grita a todo pulmón que esta feliz pero que no sabe porque, que por eso prefiere la tristeza, porque la tristeza siempre se sabe de donde viene. Hacerle el amor es, por todos los dioses, conocer y gratificarse con la naturaleza; pero Luego, viene esa sensación de muerte, un transito entre lo que soy y lo que nunca he sido. Algo insólito.
Ella me espera en las puertas hasta las tres de la mañana sin importar que la gasolina huela a noche, que las estrellas estén plegadas de cielo y la gente dentro de los autos pasen la carretera llenos de ruido y de canciones. Caminamos sin saber a donde ir y la llevo del brazo y que me acompañe le digo. Le digo que la calle esta llena de gente bonita y de vida y ella me dice que no sabe nada de vida y ni de bonitas gentes, que ella solamente es bonita y que esta cansada. Dormir quiere. Sueño tiene mucho. Le digo que la vida no es sólo dormir como las tardes en la arena y entonces me pide que de mi le hablé. Le cuento de mi tribu, de los ritos, Le habló del templo ceremonial Kankurua y del ‘Mamo’ y lo que más le importa es lo de la marihuana. Insólito le pareció. En ese momento le cojo una teta y me dice tranquilo nene, tranquilo, y Luego me mira y dice que nunca había tenido amigos insólitos y yo le pregunto que es eso de ser insólito y entonces ella me dice que se llama Carolina y que siempre soñó ser bailarina o astronauta pero que policía o bombera ni por el putas y que ahora era modelo pero no tenia la culpa. Rojo es el labial que se puso. 6.5 la cerveza que se bebió.
Algo extraño le estaba pasando por que no conocía el mundo por estar detrás de los muros o arrinconada en el fondo de algún amor. Nos sentamos en eso que llaman un antro. Ella comenzó a mover el dedo con rapidez hacia todos los lados y de un momento a otro se detuvo en mi cara, en mi pecho, en mi cadera durante toda la noche.
Le hicieron consejo. La azotaron con el método del señalamiento. Tus mismos amigos dieron la orden. Te acostaste con un indio y eso no lo perdona ni Dios ni un Paparazzi. La sentaron en el borde de los labios y Le hicieron miradas laterales como los pollos. Dictaminaron que no tenías corazón. Que necesitabas un cura y luego un medico; pero ella sabia bien que verdaderamente necesitaba un porro y una botella vodka.
Carolina sale a pasear y se ahoga en medio de gatos vagabundos y de gatas vagabundas y de perros frijoleros y de perras llenas de fantasías, pelirrojas, cabello planchado incluyendo sus manías de comprar cajitas de chicle pequeñas, apagar los cigarrillos a medio fumar.
Al principio no sabía quien era yo ni quien era ella, tampoco lo sabía su mama ni mi tribu. Tira el cigarrillo y lo estripa con los tacones de manera escandalosa y lo más triste es que no sabe si se apresuraron con eso del bautizo y recuerda los consejos de su mama para que con extraños no se metiera, ni recibiera dulces en hallowen, porque los extraños siempre huelen a ropa interior, a vértigo, me abrazó y a llorar se echó y me preguntó que cual es el problema para poder putearse en paz si son tus tetas y tu culo y tu silicona, porque pagaste por ella, entonces su mamá se queda callada y ya no te conoce, ni ella ni la gente de la ciudad y te quitan los contratos, pero esta bien amor y por favor la próxima vez mi camisa no manches con tu puto labial y entonces terminas de dibujar con tu labial los Godzilas, chicas super poderosas, Terminators, androides, alienignas y realidades virtuales donde yo te hacia el amor con mi lengua frente al espejo, en medio de pulsaciones y ritmos alocados hasta que llegan las palomitas de maíz y observamos que la cuidad esta sola, sin nosotros, pero que igual ya no la necesitamos por que definitivamente somos insólitos y entonces se da cuenta que ella era de allá y que era la misma de antes y de después, y ahora sólo camina conmigo pegada de una revista, pagina entera, carolina , modelo latín World, y yo también me doy cuenta que soy el mismo, Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia, 36 grados, cielo despejado, 25 morrales, trabajo familiar, sin almuerzo, MADE IN YO, tranquilo, en 15 días le pagamos sus artesanías, si le gusta bien y sino también, tenga le regalo esta revista indio guevon que por por lo que veo usted nunca ha visto una puta revista Play Boy, tenga dáñese el cerebro.
Estoy en Londres…

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por albeiroarias @ 2008-03-17 - 06:46:24

MANUEL LEÓN CUARTAS Y LA U.T.: PARALELAS Y PERPENDICULARES
Los recuerdos son semillas que se entierran en el tiempo y florecen con los años. Por eso, el pintor y profesor Manuel León Cuartas mira un poco apesadumbrado hacia la calle “tercera” que es como se le dice a uno de los corredores más populares de U.T., por ser tan transitado como la calle tercera de Ibagué. En diciembre de 2005 se fue a vivir en Bogota, dejando su cátedra en la universidad y un montón de recuerdos de su vida que ha sido casi paralela a la de la universidad. Lleva debajo del brazo un dibujo en abstracto sobre un torero y otro de un chaman.
EL INGRESO: Manuel León Cuartas entró como estudiante en el 1956, aunque ya la universidad había empezado sus labores en 1955. Cuando se dio cuenta que había un una facultad de artes dentro de la U.T. se acercó y averiguó que carreras habían y le dijeron, entre otras, que estaba bellas artes, que era la carrera que a él le gustaba. Manuel habló con el director de la escuela, el padre Pedro Vicente Ramírez Sendoya (autor de libros sobre etnología y antropología) “creo que me llevó mi papa que era amigo de el” dice Manuel León. El padre Ramírez les dijo que era muy difícil, pues era mayo y las clases habían iniciado en febrero, es decir, tres meses antes. Sin embargo, se presentó a exámenes y a una entrevista. Consideraron que tenía actitudes y lo dejaron entrar. En esa época la matricula valía diez pesos el año porque no se hacían por semestres sino por años. “Mi papa pagaba de arriendo veinte pesos mensuales por una casa en la 27 entre 5 y 4 en las afueras de la ciudad. Ibagué llegaba hasta la 25, de hay para abajo eran potreros y nosotros vivíamos en el potrero o sea que era muy barato”. Recuerda El Maestro León. Los criterios de selección en la universidad eran diferentes a los de hoy, se aceptaban inclusive a estudiantes que no habían terminado el bachillerato. Se hacía una entrevista con un jurado, y sobre todo lo más importante eran las pruebas de actitud. En estas pruebas estuvo Manuel León una semana desde las 7 de la mañana hasta las diez de la noche; dibujando, pintando, componiendo y modelando. Los profesores lo evaluaron, le hicieron preguntas y le dijeron “eche pa´ dentro”.
EL ABUELO: Dice el maestro que su amor por el arte viene de su abuelo materno que sabia tocar la flauta, el saxofón y el clarinete. Era músico profesional de la Banda Departamental y ensayaba en la casa todos los días. A Manuel le encantaba escucharlo cuando llegaba del colegio. Era el único de los 9 nietos que se detenía a oír y hablar con el “viejo” por lo que se volvió su preferido. Manuel lo acompañaba y le llevaba el atril a las “retretas” que se hacían los domingos a las 10 de la mañana en el parque Andrés López de Galarza que “era un parque muy lindo donde iba todo el pueblo a comprar helados, fritanga, bombas, a ver los payasos y a escuchar la retreta que se tocaba de 10 a 12 de la mañana”.
EL DIBUJO DE GAITAN: Cuando mataron a Gaitan el nueve de abril del 48 recuerda Manuel León “ mi papa era muy liberal y estaba muy afectado por el asesinato del líder liberal”. Por esos días salio en la prensa un retrato de Gaitan. Manuel lo amplio sobre un papel dibujándolo a mano alzada y el papá, al ver ese retrato le salieron las lagrimas, no se sabe bien si por la perfecta realización del dibujo o si, por que, quien estaba en el dibujo era Gaitan. Lo cierto es que lo mando a enmarcar y lo colgó en la sala, al lado del sagrado corazón de Jesús.
El papa llevó a Manuel a la escuela de Bellas Artes de la U.T. para pedir el cupo. Tenía debajo del brazo el retrato de Gaitan hecho por su hijo, pero como el director era un cura y los curas por naturaleza son conservadores, se quedó mirando el retrato y le dijo: “su hijo tiene buenas condiciones y volvió a mirar el retrato y le dijo “pero mejor llévese a ese demonio” señalando el cuadro. Manuel fue el ultimo en entrar ese año. Matricula 187, de los cuales sólo terminaron tres. “la gente se fue saliendo por que el arte es para el que le gusta y nosotros no teníamos horarios de clase. Llegábamos a las 7 de la mañana y salíamos a las 10 de la noche. En esa época la escuela quedaba en una casa vieja donde hoy es la Cámara de Comercio, después se paso al frente de donde hoy esta Matheu´s, seguidamente nos pasamos a la 8 con 3. Ahí funcionaba agronomía, enfermería y bellas artes “. Era una casa enorme que tenia piscina. “nosotros nos quedamos al medio día a bañarnos, inclusive hacíamos cama franca y dormimos hasta el otro día, a las 6 de la mañana nos despertaba el celador y nos daba tinto”. Recuerda el maestro. A veces duraban hasta tres días sin ir a sus casas por estar concentrados pintando. “El concepto de universidad era más pragmático, más de afecto, más de compromiso de vida; diferente de lo que hay ahora en la universidad”
La universidad se componía de dos casas. No tenía campus. Los agrónomos hacían las prácticas en San Jorge, cerca al colegio INEM de hoy en día. Lo teórico lo hacían en la 8 con 3. Las enfermeras iban a recibir teoría de vez en cuando, pues tenían la escuela en el barrio Departamental. “la universidad funcionaba en casas, comenzó como cualquier universidad de garaje”. No tenia los programas aprobados ya que la FUN (Fondo Universitario Nacional) lo que es hoy el ICFES no había dado el visto bueno, por lo tanto no podían graduar.
La Universidad del Tolima hizo un convenio con la Universidad Nacional. Los agrónomos se iban a Palmira por que en esa época la Universidad Nacional no tenia agronomía en Bogota. Los de Bellas Artes se iban para Bogota a la calle 8 con carrera 9, lo que se llama hoy el convento de Santa Clara. Un edificio viejo. La U. Nacional tampoco tenia la sede grande en 1959.
“LA NACHO”: Se suponía que los estudiantes de Bellas Artes sólo tenían que ir a hacer un año en la “nacho” y salían graduados, pero cuando llegaron allá se dieron cuenta que les faltaba por estudiar, y por ende, para poderse graduar ver pintura mural, no habían hecho técnicas de grabado, seminario del arte ni estética, y solo habían visto un solo idioma: el italiano y la Nacional exigía dos.
La U.T. les dio becas excelentes. Ellos recibían alrededor de 150 pesos mensuales cuando un desayuno con chocolate, café, huevos y queso valía 20 centavos y el almuerzo valía 80 centavos, el alquiler del apartamento valía 5 pesos, el aseo de la ropa 5 pesos mensuales y la comida 60 centavos. Quedándoles la mitad de la beca para ir a cine, jugar billar, salir con las novias y tomar trago. Aparte de todo contaban con un préstamo de Icetex.

En la Nacional les regalaban todo: lienzos, oleos, pinceles, disolventes, acuarelas. Cuenta el maestro que cuando él terminó, duró 5 años pintando con los colores que le dieron en la Nacional. “cuando se nos acababa un tubo lo llevábamos vació y ellos nos entregaban uno nuevo; pero como los estudiantes éramos tramposos, nos hicimos amigos de los maestros pintores y ellos nos regalaban los tubos vacíos. Manuel tiene dos títulos de la Nacional: maestro en dibujo artístico y maestro en pintura.
LA BECA PARA ITALIA: Faltando dos meses para terminar la carrera en bogota Manuel León se casó con una compañera de estudio a las escondidas “eso fue una relación violenta, irracional, al fin y al cabo, el amor es diferente a la razón. De eso quedaron tres hijos. Yo me volví a casar y ahora tengo dos hijas. Con mi antigua esposa no nos podemos ver ni en pintura y eso que los dos somos pintores”.
Manuel hablaba, escribía y traducía muy bien el italiano, de ahí que la embajada de Italia le ofreciera una beca para ir a estudiar a Italia y además se podía quedar allá. Requisitos: SER SOLTERO. Hacia un mes que Manuel se había casado. Recuerda Manuel este hecho “si yo no hubiera querido a mi mujer, le tuerzo el pescuezo y me voy, pero yo estaba locamente enamorado de ella y por tanto, renuncié a la beca”.
La U.T. Le ofreció que se viniera para Ibagué a trabajar como asistente, le pagaban 600 pesos, pero el director de Bellas Artes de la Nacional le dijo que se quedara a estudiar escultura, le daban una monitoria donde se ganaba 600 pesos y en dos años se graduaba como escultor. Manuel se acababa de ganar un premio en un Salón Nacional con una escultura que se llamaba “Venus primitiva”. Manuel decidió quedarse en la Nacional. Ganaba lo mismo que en Ibagué, pero estudiando. En ese momento también le hizo otra oferta Antonio Hernández Valbuena, el director de la Casa de la Cultura de Cúcuta. Acababan de crear la Escuela de Bellas Artes y necesitaban profesores. Querían pintores jóvenes y con excelentes promedios de notas. Pagaban 1500 pesos. Manuel estaba recién casado, pobre, con necesidades, enamorado y 1500 pesos no le caían nada mal. En Cúcuta duró 4 años y luego tuvo inconvenientes con un director. Pasó a trabajar a la universidad de Tunja. Durante 6 meses estuvo en Tunja y pasó a Sogamoso, ya que el Rector de Tunja era arqueólogo y se dio cuenta lo buen dibujante que era Manuel León y ellos necesitaban un dibujante para el Museo de Arte de Sogamoso. Como el rector era el dueño, se lo llevó y le aumento el sueldo a 3000 pesos. “yo era muy buen dibujante y digo era, porque deje de dibujar y empecé con la creatividad. En la universidad nos decían que la creatividad era algo innato y no se podía enseñar a recrear la realidad, lo que pasa es que el dibujo figurativo ya estaba mandado a recoger y eso fue lo que nos enseñaron en la U, me tocaba empezarme a descubrir, creo que eso fue un error de la universidad, porque uno si puede enseñar a crear a los estudiantes, ahora con mis años todavía estoy buscando mi estilo” dice el Maestro. Se inclina un poco y termina “se me acabo la vida y no logré descubrir lo que tenia que hacer”.
EL REGRESO A LA U.T.: En Sogamoso Se enteró que en Ibagué había un concurso porque un amigo lo Llamo. Presentó el concurso y ganó. Llegó a Ibagué en el 69, es decir, 10 años después de haberse ido.
CRISIS EN LA U.T.: La universidad ya estaba en Santa Helena. A los seis meses de estar en Ibagué, se vino la crisis más grande que haya tenido la U.T. Todos los estudiantes se reunieron en lo que se Llamó “la semana de critica universitaria” la primera y única que se halla hecho y fue en 1969. Pusieron sobre el tapete a todos los decanos. Los vetaron y exigieron elecciones populares. Estaban llegando los aires del movimiento estudiantil francés, la música de los Beatles y la revolución cubana.
El rector de la U.T. era un hombre muy liberal. El Dr. Rafael Parga Cortes de la clase burguesa del país, ex ministro y ex gobernador, pero era un liberal demócrata que le dio impulso al movimiento estudiantil “hagan su huelga” le decía a los estudiantes. Todos los decanos se vieron obligados a renunciar. Manuel León participó en el coliseo y planteó cosas que cayeron bien en los estudiantes y, al rector también. Le propusieron ser el decano encargado mientras se elegían los decanos; pero eso le costo la enemistad de sus mejores amigos que lo veían como un lagarto y un vendido a favor del estudiantado. Lo que no sabían estas personas es que Manuel León fue presidente del consejo estudiantil en el 56, 57 y 58 y estuvo implicado en las huelgas de ese entonces. Tiro piedras y llegó incluso a quemar carros. En las elecciones de 1969 quedó elegido como director de Bellas Artes.
EL FIN DE BELLAS ARTES: Hacia 1975 el gobierno comenzó a cerrar todo lo que tenia que ver con humanidades y a darle duros golpes al movimiento estudiantil universitario. Se nombraron los “rectores policía” con el Decreto 1249, que facultaba al Presidente y al Ministro de Educación para nombrar a los rectores implementando los manejos autoritarios y represivos que impedían la emancipación.
En la Tolima se nombra a Camilo Polanco Rozo, que acabó con el sindicato de profesores y de trabajadores. Utilizaron al profesor Antonio Osorio, un matemático que era amigo del rector y le pidieron que hiciera los costos de cuanto le valía a la universidad un estudiante de cada facultad y el determinó que un estudiante de Bellas Artes le valía a la U.T. 3.000.000. En esa época. Determinaron que Bellas Artes erosionaba el presupuesto de la U.T. Salía más barato mandarlos a estudiar a otra universidad. La universidad ofreció beca al que quisiera ir a estudiar a cualquier otra universidad del país y decidió cerrar la facultad. La mayoría no pudo porque eran muy pobres y sus padres escasamente podían sostenerlos aquí en Ibagué. Duraron en paro 6 meses, pero de nada sirvió. Militarizaron la Universidad despidieron a 46 profesores (entre los cuales estaba el Maestro León), 16 trabajadores y 3 estudiantes que lideraron la protesta. La universidad inicio con militares en cada salón. Uno a la entrada y el otro al fondo de aula. De ahí que se pusiera de moda la caricatura de un soldado parado en la universidad que le escribe a su mama y le dice: “¡mamita!, al fin pude cumplir mi sueño. Entré a la universidad”
Manuel lo vetaron por medio de la “ley de Extrañamiento”. Lo incluyeron en una lista negra. No podía ni siquiera entrar como visitante al Alma Mater. Le Hicieron toda una campaña de desprestigio, por lo cual, Le quitaron la columna que tenia en el periódico y no le dieron trabajo ni siquiera en los colegios. Lo llevaron al batallón, lo reseñaron y le pusieron detectives al frente de la casa. Lo único que lo sostuvo durante dos años era que su esposa tenía una venta de artículos para arte y Manuel terminó de vendedor y empleado de su esposa.
UNIVERSIDAD DEL VALLE: Se presento a concurso para director del instituto departamental de Bellas Artes en el valle y ganó; pero cuando se fue a posesionar llegó una carta de la Universidad del Tolima donde lo “recomendaban” diciendo que él era un comunista, subversivo y que tuvieran cuidado que era peligroso. Que había tenido a la Universidad del Tolima en jaque y que era anarquista. La carta la envió Mario J. Quintero. Vicerrector del momento y egresado de agronomía de la U.T. La carta le llegó al gobernador del valle. Eso le pasó a todos los que fueron echados de la U.T. La rectora de la universidad del valle la Dr. Maria Antonia Garcés de Llorada, esposa del hermano del ex-ministro Rodrigo Lloreda le envió un telegrama: Manuel favor comuníquese conmigo. Problemas con nombramiento suyo.
El maestro Manuel León Cuartas la llamo inmediatamente y ella le dijo que no podían hablar por teléfono ese asunto. Le envió pasajes por Aires y le reservo una habitación en el hotel Nutibara de Cali.
Ella le mostró la carta y le dijo: ¿es cierto que lo desvincularon de la universidad? -me declararon insubsistente.
¿Usted hizo paro?-si, hice paro.
¿Usted bloqueo la universidad? -si, yo bloquee la universidad.
¿Usted hablo mal del gobernador?-Si, y hablo mal de él todavía.
¿La Asamblea Departamental lo declaró persona no grata?¿A usted lo detuvieron? ¿Lo reseñaron?
¿Usted es de izquierda? No. Soy un libre pensador, nunca estuve en el Moir, ni en el troskismo, ni en nada de eso.
¿Usted tiene recomendaciones? -pero es que yo no soy clientelista, yo no he entrado por relaciones a ningún puesto –dígame alguien que lo recomiende. Repitió la Dr. Maria Antonia Garcés de Lloreda. -Rafael Parga Cortes, ex ministro de educación, ex gobernador del Departamento, ex rector de la U.T.
El Gobernador del Valle llamó a Parga Cortes. Eran amigos de hace tiempo. “Buen elemento dijo Parga, no sea pendejo a él lo echaron por persecución, eso que le hicieron es una infamia, es que en este país se persigue al que piensa”
Finalmente lo nombraron. Trabajó allí durante cuatro años, eso si con el compromiso de no prolijear movimientos de ninguna especie. Con tan mala suerte que uno de los profesores que nombró se le comprobó que la esposa era del M-19 y culparon a Manuel de estar trayendo gente de organizaciones subversivas y para colmo de males secuestraron a la Dr. Maria Antonia Garcés de Llorada. El Maestro León resultó como sospechoso por los antecedentes lo que determinó su despido. Con el tiempo se descubrió que había sido el mismo esposo el que la había mandado a secuestrar, pues estaban en proceso de divorcio y a ella le tocaban la mitad de los bienes y como los Lloreda eran grandes empresarios este divorcio afectaba la economía del país y había muchas presiones.
VOLVER, VOLVER: Manuel quedó cesante por casi dos años. Fundó una academia y luego lo llamaron de Ibagué para que hiciera los 4 murales en cerámica, los que quedan en Arkacentro, eso fue e