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  • LA AUTOEDICIÓN: ¿NEGOCIO PARA LOS EDITORES O UNA OPORTUNIDAD PARA RESCATAR ESCRITORES DEL ANONIMATO?

    LA AUTOEDICI√ďN: ¬ŅNEGOCIO PARA LOS EDITORES O UNA OPORTUNIDAD PARA RESCATAR ESCRITORES DEL ANONIMATO?
    POR: Albeiro Arias
    Licenciado en Lengua Castellana U.T.
    Candidato a Magister en Literatura de la Universidad Tecnológica de Pereira

    Una vieja broma de escritores dice ‚Äúpubliqu√© en la editorial Bolsillo propio‚ÄĚ y el chiste termin√≥ en una editorial verdadera Editorial El Propio Bolsillo que public√≥ inclusive a Jaime Jaramillo Escobar, Mar√≠a Cristina Restrepo, Luis Fernando Mac√≠as Zuluaga, entre otros.
    Con la invención de la imprenta creció el ánimo de los escritores por divulgar sus obras aunque los costos alejaban a los más pobres. Hoy en día las cosas son más fáciles y la pululación de editoriales de garaje facilita las cosas. Hay quien imprima, hay quien quiere publicar y los costos son accesibles. Todo está dado.
    Publicar representa someterse al escrutinio p√ļblico, dialogar con la tradici√≥n, salir del anonimato en algunos casos y el primer paso para adquirir cierta visibilidad o para desaparecer definitivamente. La mayor√≠a de los libros no alcanzan siquiera una segunda edici√≥n. Publicar a monto propio significa en la mayor√≠a de los casos perder la inversi√≥n o recuperarla en muchos a√Īos, regalar los libros a gente que nunca los leer√°, guardar cajas en la casa generando estorbo porque no se cuenta con los medios para distribuirlos y ah√≠ el escritor termina su proceso de corrector, editor y distribuidor.
    Llegar a vivir de la escritura es oficio para unos pocos. Se requiere de talento y una buena editorial que lo apoye o, la mayoría de las veces, simplemente lo segundo. No hay que descuidar las que se enriquecen y a los autores sólo le llegan algunas migajas.
    Y publicar de bolsillo propio no es que sea un pecado, no por lo menos para quien escribe. El pecado radica en la cultura, que se ve llena de objetos defectuosos, mal terminados, mal editados y sin ning√ļn valor est√©tico. El pecado tambi√©n radica en que muchos editores se dedican a ensalzar a polluelos de escritor, haci√©ndoles creer que son grandes poetas, narradores, cuentistas y dem√°s. No hay ning√ļn proceso de selecci√≥n serio m√°s all√° de que el pseudoescritor tenga disponible unos cuantos ahorritos para invertir o gastar en una edici√≥n. Esto ha creado a cientos de enanos de escritor que se dedican al ego antes que a la obra, que se preocupan en publicar cuanto borrador de taller o de clase hacen sin siquiera hacerle correcciones. El escritor tolimense C√©sar P√©rez Pinz√≥n dec√≠a que hay quienes quieren ser escritores y hay quienes quieren escribir. Los verdaderos escritores son los segundos, como ha sucedido con un buen escritor que vive en el anonimato con una obra de gran calibre y sin ning√ļn af√°n por publicar: Jacobo Reyes Godoy, quien seguramente el tiempo le har√° justicia. Hay otros que publican en cuanto follet√≠n, hoja, revista, peri√≥dico o cualquier cosa impresa para posar de escritores.
    En cuanto a los editores vemos c√≥mo andan a la caza de ellos para mirar c√≥mo les sacan su dinero (son inocentes, al fin y al cabo, ese es su negocio). Dos casos: hace unos a√Īos se present√≥ el lanzamiento de un libro de ‚Äúpoes√≠a‚ÄĚ en la Biblioteca Dar√≠o Echand√≠a con bombos y platillos. La autora dijo en su lanzamiento: ‚Äúyo no sab√≠a que era poeta hasta que el se√Īor X descubri√≥ unos ‚Äúpapeles sueltos‚ÄĚ que ten√≠a en mi escritorio; papeles que yo escrib√≠a en mi tiempo libre como secretaria y √©l se dio cuenta que yo ten√≠a talento‚ÄĚ. Era cierto, s√≥lo papeles. Otra perla: hace unos d√≠as El bolet√≠n informativo de la Universidad del Tolima, algunos peri√≥dicos locales e inclusive alcaldes y decanos, celebraban que un tolimense gan√≥ una convocatoria internacional llamada Antolog√≠a de poetas hispanoamericanos y espa√Īoles Editada por Lord Byron editores en Espa√Īa, editora perteneciente a Leo Zelada, poeta peruano, seg√ļn se reclama. Este se√Īor lleva a√Īos enviando falsas convocatorias por internet disfrazadas de concurso, cautivando a incautos aspirantes de escritor, haci√©ndoles creer que han sido seleccionados para integrar tan ‚Äúprestigioso proyecto editorial‚ÄĚ. En 2010 dec√≠a Zelada ‚ÄúCuando inici√© este proyecto editorial de publicar a los exponentes de la nueva poes√≠a hispanoamericana nunca pens√© que en menos de un a√Īo llegar√≠amos a la tercera edici√≥n. Quiero agradecer antes que todo a los poetas que en forma desprendida y desinteresada confiaron en este proyecto autogestionario e independiente.
    Con esta argucia ha publicado decenas de antolog√≠as de cuento, poes√≠a y ensayo. La cosa es que cada seleccionado debe pagar 200 euros para el env√≠o de sus cinco libros. ¬°Hagan cuentas! 200 Euros por 35 autores da 7000 euros. Y s√≥lo tiene que publicar 175 libros y enviarlos. La ganancia es de m√°s de 4000 euros por antolog√≠a. Igual negocio hace una editorial que se hace llamar INSTITUTO CULTURAL LATINOAMERICANO, con varias publicaciones al a√Īo con diferentes nombres como Antolog√≠a po√©tica del sur y elegidos 2011 con este mismo sistema. Lo incre√≠ble es que en la provincia (y no nos gusta el t√©rmino) ven una publicaci√≥n de estas como la gran haza√Īa, con frases como ‚Äúahora el poeta X entr√≥ a dialogar con la poes√≠a universal‚ÄĚ. Sin entrar a investigar y sin corroborar las fuentes. Esto sucede porque generalmente quienes hablan de cultura son modelos, principiantes de periodismo, pol√≠ticos, fot√≥grafos, y toda clase de gente que nunca ha estudiado arte. Las cosas que hay que ver.
    No se trata de irse lanza en ristre contra la autoedición por bolsillo propio. Esto no está mal ni debe ser visto como algo indecoroso. Grandes escritores se han dado a conocer de esta manera, tampoco se debe juzgar a los editores, pues es su negocio y muchas veces ellos ofrecen las oportunidades que las grandes editoriales, signadas por el mercado y la moda, no ofrecen a escritores serios y de oficio.

  • NEGOCIO DE AÑOS. PUBLICAR INCAUTOS CON EGOS AGRANDADOS. AL CUAL NO ESCAPA NUESTRO PRIMIPARO POLLUELO DE ESCRITOR WILLIAM GEOVANY RODRIGUEZ GUTIERREZ.

    NEGOCIO DE A√ĎOS. PUBLICAR INCAUTOS CON EGOS AGRANDADOS. AL CUAL NO ESCAPA NUESTRO PRIMIPARO POLLUELO DE ESCRITOR WILLIAM GEOVANY RODRIGUEZ GUTIERREZ.
    MAS DE 15 VECES HAN HECHO ESTE NEGOCIO EL BANDIDO ZELADA Y SU EDITORIAL LORD BYRON Y SIGUEN LOS INCAUTOS.
    PAGAN 200 EUROS POR 5 LIBROS.
    Y EL BOLETIN DE LA UNIVERSIDAD COMO LO HACEN sin VERIFICAR LA INFORMACION:

    SALE EN EL BOLETIN INFORMATIVO DE LA U.T. CON SENDO TITULO RIMBOMBANTE QUE WILLIAM GEOVANY RODRIGUEZ GUTIERREZ GAN√ď UNA CONVOCATORIA INTERNACIONAL DE POETAS DE HISPANOAMERICA Y ESPA√ĎA. LA PERSONA QUE ESCRIBI√ď EL ARTICULO OMITI√ď VERIFICAR LA INFORMACION Y SOLO CREY√ď LO QUE EL IMPLICADO LE DIJO. NO MENCIONA QUE ESTE ES UN NEGOCIO DE UN BANDIDO DE APELLIDO ZELADA Y SU ‚ÄúEDITORIAL‚ÄĚ LORD BYRON QUE ANDAN A LA CAZA DE PSEUDOESCRITORES PARA HACERSE EL NEGOCIO DE LA AUTOEDICION COBRANDOLE 200 EUROS A CADA UNO POR (6) LIBROS. NEGOCIO DE A√ĎOS. PUBLICAR INCAUTOS CON EGOS AGRANDADOS. AL CUAL NO ESCAPA NUESTRO PRIMIPARO POLLUELO DE ESCRITOR WILLIAM GEOVANY RODRIGUEZ GUTIERREZ. LA AUTOEDICION QUE NEGOCIO. 200 EUROS POR 6 LIBROS.
    http://lalineaeditorial.blogspot.com/2007/07/publica-con-lord-byron-ediciones.html
    http://www.raultristan.com/tag/lord-byron-ediciones/
    http://simultaneidades.blogspot.com/2010/12/convocatoria-la-antologia-nueva-poesia.html
    http://www4.loscuentos.net/forum/12/1825/
    EL BLOG DEL NEGOCIANTE PARECIDO A ALGUNOS DE LARES MUY CERCANOS

    http://leozeladabrauliograjeda.blogspot.com/

  • Ensayistas contemporáneos: Aproximaciones a una valoración de la literatura latinoamericana. Biblioteca Libanense de cultura. Bogotá, 2011. 234 p. Vol. 7.

    Voces como rizomas

    Por: Carlos Arturo Gamboa.

    Libro: Ensayistas contemporáneos: Aproximaciones a una valoración de la literatura latinoamericana. Biblioteca Libanense de cultura. Bogotá, 2011. 234 p. Vol. 7.

    En un esfuerzo de la Biblioteca Libanense de Cultura y su director Carlos Flaminio Rivera, del Ministerio de Cultura, La Secretaría Cultural del Tolima y la Alcaldía del Líbano, será presentado el libro Ensayistas contemporáneos: Aproximaciones a una valoración de la literatura latinoamericana; en el marco de la 24 Feria Internacional del Libro de Bogotá, el día 14 de mayo.

    La idea surgida de las conversaciones académicas de algunos estudiantes de la Maestría en Literatura de la Universidad Tecnológica de Pereira en convenio con la Universidad del Tolima, fue liderada por Albeiro Arias, quien se dio a la tarea de convocar 21 voces, distantes en espacios pero cercanas en preocupaciones académicas, para debatir mediante un ejercicio ensayístico sobre las preocupaciones literarias de diferentes latitudes latinoamericanas. Esta mixtura resulta atractiva al encontrarse agrupados académicos de larga trayectoria universitaria, creadores de varios géneros y nuevas voces que se disponen desde el ejercicio crítico literario a profundizar en las obras de autores latinoamericanos.

    Por lo tanto, en este libro encontrar√°n de entrada a personajes tan experimentados como Lauro Zavala, escritor y acad√©mico mexicano conocido internacionalmente en el campo te√≥rico del minicuento, pero tambi√©n como semi√≥tico y cin√©filo; y Fernando Cruz Kronfly de la Universidad del Valle, cuya larga trayectoria en el campo de la literatura lo convierte en una de los grandes narradores colombianos del momento. De otro lado, encontramos variadas voces del √°mbito universitario como Cristo Rafael Figueroa, √ďscar Torres Duque y Jaime Alejandro Rodr√≠guez, docentes de la Universidad Javeriana; C√©sar Valencia Solanilla, Diana Vela, Rigoberto Gil Montoya y Alfredo Abad de la Universidad Tecnol√≥gica de Pereira; Betty Osorio de la Universidad de los Andes; Betuel Bonilla Rojas de la Universidad Surcolombiana; Wiston Morales Chavarro de la Universidad de Cartagena; Mar√≠a Mercedes Jaramillo de la Fitchburg State Collage. Igualmente la Universidad del Tolima aporta un buen n√ļmero de ensayos con los docentes Libardo Vargas Celem√≠n, Jorge Ladino Gait√°n y Leonardo Monroy, profesores de planta; as√≠ como Gabriel Arturo Castro catedr√°tico de la Facultad de Educaci√≥n, Nelson Guzm√°n Romero y Carlos Arturo Gamboa, tutores del Instituto de Educaci√≥n a Distancia de la misma universidad. Completan el panorama Albeiro Arias (Compilador) y Celedonio Orjuela Duarte.

    Este variado collage de escrituras, se convierten entonces en un buen pretexto para rastrear las diferentes miradas sobre el quehacer literario desde la crítica, pero también desde el oficio mismo de escritor, ya que en su totalidad, los autores presentados han transitado por el mundo de los diferentes géneros literarios como creadores.

    Los temas abordados son tan variados como las procedencias, edades y preocupaciones de los ensayistas, quizás intentar una línea semántica entre ellos sea vano, lo que si se puede decir es que reflejan una constante preocupación por revivir el asunto de los estudios literarios en tiempos cuando lo humano parece relegado al olvido. El esfuerzo de unir voces distantes, de apostarle a los rizomáticos encuentros entre académicos de las universidades, de abordar la literatura por los cuernos, son los que hacen posible una invitación a la lectura de Ensayistas contemporáneos: Aproximaciones a una valoración de la literatura latinoamericana; luego los textos, en su inevitable designio, circularán y serán ellos quienes dialoguen o hagan enmudecer a los lectores.

    El siguiente es el contenido del libro:

    Formas de metaficción en el cuento hispanoamericano Lauro Zavala

    La aldea encantada Fernando Cruz Kronfly

    Necesidad y vigencia de la teoría literaria/debates y reformulaciones contemporáneas en Hispanoamérica y Colombia Cristo Rafael Figueroa Sánchez

    La ciudad de los sujetos liminales: Una aproximación a la novela Opio en las nubes de Rafael Chaparro Madiedo Albeiro Arias

    El rol de la mujer en los contratos sociales María Mercedes Jaramillo

    La ontología diseminativa de Funes el memorioso Alfredo Abad T

    El pensamiento del indio que se educó dentro de las selvas colombianas de Manuel Quintín Lame. Etnopoética e historia Betty Osorio

    Infancia masculina y exilio. Una lectura de lo marginal en las primeras novelas de Virgilio Pi√Īera, Reinaldo Arenas, Manuel Puig y Fernando Vallejo √ďscar Torres Duque

    José Eustacio Rivera: Un escritor de Latinoamérica para el mundo Betuel Bonilla Rojas

    Cada uno en su lugar: Segregación urbana en la narrativa corta de Enrique Congrains Martín Diana Vela

    Tragedia y humor en Augusto Monterroso y Julio Cortázar Jaime Alejandro Rodríguez

    Como una pintura nos iremos borrando: la lírica y el legado de Netzahualcóyotl Jorge Ladino Gaitán Bayona

    Tomás Eloy Martínez: Por los caminos de Walsh Rigoberto Gil Montoya

    Las relaciones entre sociología, literatura e historia en la obra de Rafael Gutiérrez Girardot Leonardo Monroy Zuluaga

    Literatura precolombina: la visión de los vencidos César Valencia Solanilla

    Realismo mágico, humor, conflicto de género y violencia en La aldea de las viudas Libardo Vargas Celemín

    La visión de América a través de la novela El árbol imaginado de Carlos Flaminio Rivera: Ficciones de la real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada Nelson Romero Guzmán

    Ramos sucre: Estética y metafísica Winston Morales Chavarro

    Horacio Quiroga: La selva del escritor Gabriel Arturo Castro

    Las ciudades reinventadas: Construcción de un imaginario a través del rock Suramericano Carlos Arturo Gamboa Bobadilla

    112 días sólo un hombre. Vallejo tras las rejas Celedonio Orjuela Duarte

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  • !MANIZALES CELEBRA! DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA MARZO 15 al 21 de 2011

    7 de marzo de 2011

    !MANIZALES CELEBRA!
    D√ćA MUNDIAL DE LA POES√ćA
    MARZO 15 al 21 de 2011
    PROGRAMACI√ďN GENERAL

    Manizales celebra el D√≠a Mundial de la Poes√≠a 2011. En marzo de 2010 Manizales celebr√≥ el D√≠a mundial de la poes√≠a proclamado por la Unesco desde 1999, con una vinculaci√≥n de todos los lenguajes del arte como el teatro, la danza, la m√ļsica, las artes pl√°sticas y, por supuesto, la poes√≠a.
    La idea le lleg√≥ al coraz√≥n de la ciudad y para este a√Īo tendremos una semana entera (15 al 21 de marzo) dedicada de lleno al disfrute de poetas de todo el pa√≠s, circuito pl√°stico, l√ļdico y perform√°tico, adem√°s de una programaci√≥n alterna.
    Es as√≠ como estaremos en la c√°rcel de Mujeres, de Varones, en las comunas, en parques, calles y escenarios culturales de toda la ciudad en una ‚Äútoma cultural‚ÄĚ que permitir√° el disfrute de la poes√≠a a toda la familia y comunidad manizale√Īa.
    El maestro √Āngel Loochkartt se vincul√≥ donando una de sus obras con el retrato de Porfirio Barba Jacob; escucharemos a Patricia Ariza, Eduardo Garc√≠a Aguilar (proveniente de Par√≠s), √Ālvaro Mar√≠n, Mauricio Contreras, Fernando Gaona, Camilo Mor√≥n de Bogot√°; Sorrelli Berrio, Fernando Cuartas, Jandey Marcel Solviyerte, de Medell√≠n; Gonzalo Escobar T√©llez, de Puente Nacional; Albeiro Arias de Ibagu√©; Carlos Vicente S√°nchez, de Pereira; Martha Patricia Meza de Salamina; Carolina Orozco y Nena Cantillo de Cartagena.
    Leo Castillo de Barranquilla; Adalberto Agudelo, Dorian Uribe Gonz√°lez, Martin Rodas, Jhoana Pati√Īo, Mar√≠a Paz, Antonio Cifuentes, James S√°nchez, Edilma Valencia, Ariana Raad, Laura Marcela Sanz, Jean Pa√ļl Saumon, Carlos Mario Uribe y muchas otras voces de Manizales y poetas de Armenia, entre muchos otros. Presentaremos las ‚ÄúMemorias 2010‚ÄĚ; m√ļsicos de Manizales, Cali y Pereira en concierto; exposiciones de arte de Claudia Marcela Orrego en el Taller Abierto; Germ√°n Neira en la Secretaria de Cultura; Andr√©s Uriel P√©rez en Valentino; Estefan√≠a Garc√≠a en la Universidad de Caldas y Gustavo Franco Guti√©rrez en el centro de Convenciones Teatro Fundadores.
    Habr√° proyecci√≥n de cine en el Teatro Los Fundadores; dos noches festejaremos la uni√≥n de la poes√≠a y el tango a cargo de Oscar Sa√ļl √Ālvarez, y un concierto especial en Sorrento con los poetas de la balada. La poes√≠a estar√° en los parques con declamaci√≥n de poes√≠a popular, en las busetas, en las g√≥ndolas del Cable A√©reo, en la Torre al Cielo, en el Terminal de Transporte Mixto y Central, en diversas intervenciones perform√°ticas y espont√°neas.
    Se realizar√°n dos homenajes especiales: uno al fallecido poeta H√©ctor Juan Jaramillo y a una de nuestras compa√Īeras de log√≠stica, Heidy Janeth Pati√Īo Orozco, desaparecida hace unos d√≠as en el r√≠o Chinchin√°, en el contexto de un ritual especial el 21 de marzo en el Jard√≠n Bot√°nico de la Universidad de Caldas. Agradecemos la vinculaci√≥n de Instituto de Cultura y Turismo, Secretar√≠a de Cultura de Caldas, Confamiliares, C√°mara de Comercio de Manizales, Banco de la Rep√ļblica, Universidades de Caldas, de Manizales y Nacional, espacios donde se har√°n actividades como lecturas, conciertos y exposiciones.
    Tambi√©n hacen parte de nuestros aliados culturales dos editoriales: Ojo con la gota de TiNta una editorial peque√Īa e independiente, de Martin Rodas Editor y Salamandra, Servicios Editoriales, de Dar√≠o √Āngel y, por supuesto Quehacer Cultural con Mar√≠a Virginia Santander. En las comunicaciones trabaja Alejandra Guapacha; en procesos culturales y educativos Janeth √Ālvarez; en dise√Īo Oscar Trujillo y en el circuito art√≠stico Claudia Marcela Orrego.
    Librer√≠as de Manizales como el Olimpo, Lib√©lula Libros y Leo Libros est√°n con nuestra programaci√≥n, as√≠ como la Fundaci√≥n Centro Internacional de Estudios Avanzados en Ni√Īez y Juventud Cinde y la Fundaci√≥n Visi√≥n y Gesti√≥n.
    Es de anotar que seguiremos presentando ofertas culturales para la ciudad de Manizales en una gestión colegiada y articulada a las necesidades y propuestas creativas. La propuesta es abierta, la poesía es de la ciudad y para la ciudad… el micrófono queda abierto… Cualquier información adicional en el correo lanavedepapel@hotmail.com y en el blog www.diamundialpoesiamanizales.blogspot.com ¡Viva la poesía viva! Carlos Mario Uribe Director La Fundación La Nave de Papel 312 8077032

    LUNES 14
    HORA 7 pm
    LUGAR Taller Abierto
    ACTIVIDAD Exposición Bosque de aladas geometria
    Claudia Marcela Orrego

    MARTES 15
    HORA 4 pm
    LUGAR Confamiliares
    ACTIVIDAD Charla poética
    PARTICIPANTES
    María Paz - Ana Roncancio - Gloria Teresa González - Albeiro Arias - Martha Patricia Meza - Patricia Ariza

    HORA 7 pm
    LUGAR Cámara Comercio - Inauguración
    PARTICIPANTES Carlos Mario Uribe: Manifiesto Poetico
    Estatutos del Hombre‚ÄĚ: Mar√≠a Camila Usma.
    Lectura de Poesía: Martha Patricia Meza.
    Martín Rodas. Adalberto Agudelo.
    Dorian Uribe Gonz√°lez. Laura Marcela Sanz.
    Jandey Marcel Solviyerte.
    Alvaro Marín. Eduardo García Aguilar.
    ¬°BRINDIS POR LA POES√ćA!

    MIERCOLES 16 DE MARZO

    HORA 2 pm
    LUGAR El Olimpo ‚ÄúCaf√© & Poema‚ÄĚ
    ACTIVIDAD lanzamiento libro
    PARTICIPANTES Justiniano Obregon

    HORA 3 pm
    LUGAR U. Autonoma
    ACTIVIDAD Lectura /Tertulia

    HORA 5 pm
    LUGAR Confamiliares
    ACTIVIDAD Poes√≠a /‚ÄĚLa Maga‚ÄĚ Sore Snid
    PARTICIPANTES
    Albeiro Arias - Gloria Teresa Gonz√°lez - Juan Alberto Rivera - Juli√°n Chica - Carolina Orozco

    JUEVES 17 DE MARZO
    HORA 10 am
    LUGAR U. Caldas
    ACTIVIDAD Encuentro Narrativo
    PARTICIPANTES Mario H. L√≥pez /Dar√≠o √Āngel/
    Camilo Sep√ļlveda /Le√≥n Dar√≠o Gil /James Sanchez

    HORA 3 pm
    LUGAR U. Caldas.
    ACTIVIDAD Tertulia
    PARTICIPANTES Eduardo García Aguilar /Promolectura /
    Presentacion del libro de poemas Gato por liebre de Iban de Jesus Alarcon. Lorena Madrid.

    HORA 7pm
    LUGAR Banco de la Rep√ļblica
    ACTIVIDAD Lanzamiento Memorias 2010: poetas publicados. M√ļsica: Luis Fernando Cano

    VIERNES 18 DE MARZO

    HORA 2 pm
    LUGAR Libélula Libros
    ACTIVIDAD ‚ÄúCaf√© & Poema‚ÄĚ
    PARTICIPANTES Sorelli Berrio /Otros poetas

    HORA 7 pm
    LUGAR Secretaría Cultura
    ACTIVIDAD Lectura poesía
    PARTICIPANTES Leo Castillo /Carolina Orozco.
    Homenaje
    ‚ÄúH√©ctor Juan Jaramillo‚ÄĚ.

    S√ĀBADO 19 DE MARZO

    HORA 3 pm
    LUGAR Torre del Cable
    ACTIVIDAD ‚ÄúLa poes√≠a est√° en la calle‚ÄĚ.
    PARTICIPANTES Carlos Vicente S√°nchez
    ‚ÄúLos cuentos del lago encantado‚ÄĚ

    HORA 4 pm
    LUGAR Villamaría
    ACTIVIDAD Cuenter√≠a /Poes√≠a /M√ļsica
    PARTICIPANTES William Castellano /Cesar Caicedo

    DOMINGO 20 DE MARZO

    HORA 12 m
    LUGAR Parque Caldas
    ACTIVIDAD Poesía Musical-Retreta

    HORA 3m
    LUGAR Parque Publico
    ACTIVIDAD Infantil

    LUNES 21 DE MARZO

    HORA 3 pm
    LUGAR Jardín Botánico
    ACTIVIDAD Ritual Equinoccio
    PARTICIPANTES Grupo Andino

    http://www.colombiaparatodos.net/noticia-colombia-semana_de_las_artes_y_la_poesia-id-13607.htm

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  • Clemencia de Ignacio Manuel Altamirano: La novela como proyecto de nación. ALBEIRO ARIAS - IBAGUÈ

    Clemencia de Ignacio Manuel Altamirano:
    La novela como proyecto de nación.
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    Morir de amor es una agonía, es sentir el corazón herido, donde desaparecen las horas de alegrías e imaginar que el corazón del ser querido pertenece a otro/a por eso es mejor disputar el amor anhelado.
    Pensamiento Rom√°ntico

    ACERCA DE LA NOVELA HIST√ďRICA

    Afirma Noé Jitrik que la Novela Histórica llegó a América en los tiempos de la independencia gracias a las ideas románticas sobre la libertad, el progreso y la identidad. Para este autor la Novela Histórica responde a dos tendencias o pulsiones: Reconocerse en un proceso de acontecimientos cuya ?racionalidad no es clara? y perseguir "una definición de identidad, que, a causa de ciertos acontecimientos políticos, de fuerte peso histórico, no estaba fuertemente cuestionada? .

    La Novela Hist√≥rica Latinoamericana del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX, bien sea rom√°ntica, realista, moderna o criolla, contribuy√≥ "a la creaci√≥n de una conciencia nacional familiarizando a sus lectores con los personajes y los sucesos del pasado? . Se trataba de reconstruir o revisar la historia de los "grandes hombres" y "sucesos claves" empleando un discurso narrativo ?caracterizado por la linealidad narrativa y el final cerrado y un√≠voco? . Desde la √©poca de la independencia, los escritores se preocuparon por seguir la historia oficial y aportar elementos para la definici√≥n del concepto de naci√≥n en las rep√ļblicas reci√©n creadas. Parte de este proceso escritural fue asumido como un registro de las contradicciones hist√≥ricas, como un examen del pasado; pero sin llegar a cuestionarlo.

    La Novela Hist√≥rica Latinoamericana del siglo XIX y de la primera parte del siglo XX, se preocup√≥ por la b√ļsqueda de la identidad nacional de los pueblos reci√©n independizados frente a la identidad m√°s consolidada de Norteam√©rica y Europa. Desde luego que esa b√ļsqueda implic√≥ para los patriotas y escritores, primero, la ruptura con las formas de gobierno impuestas por los pa√≠ses colonizadores; luego, con los paradigmas socioculturales for√°neos para indagar en las ra√≠ces del pasado y reconocer ? desde la condici√≥n del mestizaje ? los aportes de las culturas amerindias, del gaucho, y del criollo; para posteriormente concretar la condici√≥n de autonom√≠a en el ejercicio pleno del poder logrado durante las guerras de independencia. Estos mecanismos sociales de auto-reconocimiento explicar√≠an en parte, los conflictos ideol√≥gicos y b√©licos suscitados en torno a las formas de gobierno y de Estado que aspiraban construir los patriotas luego de la independencia. Algunas de estas naciones, como Chile, se sumieron en conflictos internos entre quienes abogaban por conservar los v√≠nculos de poder con Espa√Īa y quienes quer√≠an un rompimiento de tal dependencia. M√©xico, en 1823, se debat√≠a entre establecer una forma de Estado republicano o conservar la monarqu√≠a; el pa√≠s se dividi√≥ en tres partidos: el borb√≥nico o peninsular, de funcionarios y comerciantes contrarios a la independencia; el republicano federal, de intelectuales y clases medias criollas; y el mon√°rquico, de la aristocracia criolla y los militares. El resultado en M√©xico como en otros pa√≠ses fue la instauraci√≥n de reg√≠menes dictatoriales mientras que en otros pa√≠ses como Argentina y Uruguay, bajo la modalidad de ?triunviratos? se debat√≠an en conflictos internos por el establecimiento de sus respectivas fronteras. De igual modo, Colombia, hab√≠a visto frustrado su movimiento independentista durante la denominada ?Patria Boba? (1810 ? 1816) por cuenta del enfrentamiento entre federalistas dirigidos por Camilo Torres y centralistas bajo las orientaciones de Antonio Nari√Īo. Situaci√≥n que Espa√Īa aprovech√≥ para realizar la ?reconquista? con Juan S√°mano y el ?Pacificador?, Pablo Morillo. Estas circunstancias adversas explicar√≠an la crisis de identidad de los pueblos latinoamericanos reci√©n liberados que no se defin√≠an si segu√≠an el modelo de naci√≥n republicana o mon√°rquica. Ese sentimiento de orfandad incid√≠a fuertemente entre los latinoamericanos que, gracias a los movimientos independentistas hab√≠an pasado de ser espa√Īoles a ser criollos y luego, mexicanos, colombianos, venezolanos, argentinos o chilenos. El latinoamericano tuvo razones suficientes para preguntarse "qu√© se es como naci√≥n, actual o presunta, como realidad enf√°ticamente afirmada y como proyecto m√°s sensato de construcci√≥n y, de manera derivada qu√© quiere decir ser argentino, mexicano, peruano, o lo que sea frente identidades nacionales bien definidas? . De tal manera que uno de los roles fundamentales de la Novela Hist√≥rica decimon√≥nica, es la constituci√≥n de ?la identidad? de las incipientes naciones latinoamericanas, a trav√©s de una escritura del pasado que correspond√≠a a los presupuestos positivistas y realistas de la √©poca.

    En este orden de ideas, la novela Clemencia, del escritor mexicano Ignacio Manuel Altamirano (1834-1893), quien como hombre de ideas liberales y como coronel del ejército, luchó durante el gobierno republicano itinerante de Benito Juárez contra las tropas de los invasores franceses del efímero imperio del archiduque de Austria Maximiliano I (1864 -1866), instaurado en el poder por Napoleón III con el apoyo de los grupos políticos más conservadores y de tendencia pro monárquica de México, luego de un simulacro de plebiscito. Ignacio Manuel Altamirano aprovecharía esta experiencia en el campo de batalla para recrear, al estilo romántico de María de Jorge Isaacs publicada en 1867, una historia de amor en su novela Clemencia (1869), considerada la primera novela moderna mexicana escrita con propósitos estéticos. En Clemencia, Altamirano vierte el sentimiento nacionalista que lo caracterizó desde sus raíces indígenas ?chontales?. La diégesis de Clemencia se desarrolla teniendo como telón de fondo a la historia real de México, la literaturización de los hechos reales de la toma de Guadalajara por parte de los franceses durante el imperio de Maximiliano I. Bajo este marco referencial se desarrolla la historia del amor no correspondido entre Fernando Valle y Clemencia, con la intervención antagónica de Enrique Flores e Isabel, prima del comandante Valle. El relato de la intrahistoria amorosa sirve como pretexto para elaborar un romance nacional en el cual Altamirano defiende por principio de vida y por convicción política, la ideología liberal y positivista en la cual militaba; pero ante todo impregna el texto de las características del Romanticismo social de la época. En este sentido, Clemencia es una novela fundacional. La novela va adquiriendo progresivamente el carácter de una alegoría de la nación mexicana.

    ?EST√ĀBAMOS A FINES DE DICIEMBRE DEL A√ĎO DE 1863, a√Īo desgraciado en que, como ustedes recordaran, ocup√≥ el ejercito franc√©s a M√©xico y se fue extendiendo poco a poco, ensanchando el c√≠rculo de su dominaci√≥n. Comenz√≥ por los estados centrales de la rep√ļblica, que ocup√≥ tambi√©n sin quemar un solo cartucho, porque nuestra t√°ctica consist√≠a en s√≥lo retirarnos para tomar posiciones en los Estados lejanos y preparar en ellos la defensa [?]?. (14)

    Ahora bien, Altamirano es consciente del valor significativo que tienen los top√≥nimos o nombre de los lugares como Toluca, Quer√©taro, Morelia, Guanajuato, Puebla, San Luis Potos√≠ y Guadalajara, entre otros; donde ocurren las acciones que pretende narrar y que coloca en labios del ?doctor L?? quien oficia de narrador ante un grupo de amigos. As√≠, durante una velada decembrina en casa del ?doctor L?? y mientras afuera ?el viento penetrante del invierno, acompa√Īado de una lluvia menuda y glacial, ahuyentaba de las calles a los paseantes?, el m√©dico les cuenta esta historia del amor de Clemencia entretejida con eventos propios de la guerra. Los hechos hist√≥ricos que permiten ubicar a √©sta como una novela hist√≥rica se encuentran delineados en los cap√≠tulos denominados ?EL MES DE DICIEMBRE DE 1863? (14) y ?OTRO POCO DE HISTORIA? (105)

    ARGUMENTO DE CLEMENCIA

    Clemencia inicia cuando los amigos del doctor L? pasan una velada en su casa, esa noche de diciembre llueve fuertemente y él los invita a quedarse. Uno de sus invitados encuentra un papel con dos citas de Hoffmann. Le preguntan al médico por dichas citas y el doctor le cuenta la historia de amor y desgracia que se sustenta en 4 personajes: El comandante de caballería Fernando Valle, el comandante Enrique Flores, Isabel, la prima de Fernando Valle y Clemencia, amiga de Isabel.

    Estos cuatro personajes cruzan sus vidas cuando los dos comandantes llegan a Guadalajara para enfrentar a los invasores franceses que se aproximaban. All√≠ Valle conoce a su prima y se la presenta a Flores. El seductor Flores le propone a Valle ir tras ellas para averiguar a qui√©n prefiere. Ambas, como era de esperarse, caen a los pies de Flores, generando la desilusi√≥n en Valle. De esta manera, dentro el marco hist√≥rico se entrelaza una historia de ficci√≥n. Flores sinti√©ndose ganador revela a su amigo una c√≠nica visi√≥n utilitarista y carnal del amor. Flores en un acto ?generoso? decide no abordar a Isabel y dejar todo el campo a Valle. Pero Isabel s√≥lo est√° interesada en Flores y Clemencia tiene un gesto de amabilidad con Valle, por lo que deciden rehacer el trato y Flores ir en favor de Isabel y Valle ir por Clemencia. R√°pidamente Isabel est√° enamorada de Flores y es correspondida, lo que genera los celos de Clemencia, quien urde un plan. Har√° creer a Valle que lo ama, con el fin de generar un enfrentamiento entre Flores y Valle, y poder competir con Isabel. Clemencia advierte a Isabel sobre los intereses de Flores y esta advertencia se hace realidad pocos d√≠as despu√©s cuando Enrique le pide a Isabel una prueba de amor. Isabel lo hecha y llora desconsolada. Clemencia no pierde tiempo en empezar a coquetear con Enrique y este no se hace del rogar. El enga√Īo lo descubre Fernando detr√°s de una puerta. Al siguiente d√≠a reta a Enrique a duelo, pero debe resistir ante las amenazas de sus superiores.

    D√≠as despu√©s Valle se entera de que ahora su nuevo comandante es Flores, pues ha sido ascendido a teniente coronel. En la madrugada del 5 de enero de 1864 las familias de Clemencia e Isabel huyen de Guadalajara debido a la llegada de los invasores franceses. Uno de los carruajes se voltea y se da√Īa. Env√≠an a un esclavo en busca de ayuda y este se encuentra con una tropa de caballer√≠a. El esclavo comenta el incidente y el comandante de esta tropa resulta ser Valle, quien entiende que se trata de la familia de Clemencia. Decide ayudarlos de manera an√≥nima. Entre tanto, Enrique Flores esp√≠a cada movimiento de Valle y decide acusarlo de traici√≥n amparado en los extra√Īos correos y movimientos de Flores esa noche, diciendo que Valle vend√≠a informaci√≥n al enemigo. Finalmente, la verdad se descubre y Enrique es condenado a ser fusilado, pues en realidad es √©l quien negocia con los franceses, quienes le han ofrecido una banda de general. Clemencia cree que todo se trata una treta creada por Fernando Valle por envidia y odio hacia Flores. Para colmo, Valle es encargado de la custodia de Flores. Ella insulta a Valle y le dice que lo desprecia con toda su alma. Decepcionado, Valle va a la celda de Flores y le ayuda a escapar, intercambiando sus lugares. Flores llega a la casa de Clemencia y cuenta toda la verdad a las mujeres y les pide ayuda. Arrepentidas de su error descubren la falsedad en Flores y la virtud en Valle, pero ya nada pueden hacer. El ej√©rcito fusila a Valle, Flores es nombrado general de los franceses y Clemencia se enclaustra en un convento.

    CONTEXTO HIST√ďRICO

    El contexto mexicano cuando aparece Clemencia (1869) est√° marcado por la reciente toma de la capital mexicana por Francia (1863), en gran medida motivada por el no pago de la deuda externa (1861). Estos hechos generan una guerra civil (1863). Llega a M√©xico, como emperador, el archiduque austr√≠aco, Maximiliano de Habsburgo, impuesto por el emperador Napole√≥n III (1864). Estados Unidos no reconoce a Maximiliano y finalmente Napole√≥n III lo abandona. Ju√°rez es reelegido presidente (1866) y Maximiliano es fusilado (1867). Todos estos acontecimientos sumados a la p√©rdida de Texas (1936) y Arizona, Alta California y Nuevo M√©xico (1848), hace que los letrados vean el caos administrativo y pol√≠tico de su pa√≠s y piensen en un proyecto de naci√≥n que los unifique, pol√≠tica, administrativa, ideol√≥gica y socialmente. Dos tendencias pol√≠ticas se disputan este privilegio, liberales y conservadores. Los conservadores hab√≠an perdido el poder en 1855 cuando los liberales, se toman a ciudad de M√©xico. Benito Ju√°rez impone un gobierno federalista y anticlerical, que provoca una guerra civil, finalmente, resultaron ganadores los liberales. Ju√°rez logra acuerdos diplom√°ticos con Espa√Īa e Inglaterra, y el invasor Francia es derrotado.

    DE LA ?CIUDAD LETRADA? A LA ?CIUDAD ESCRITURARIA?.

    Durante la √©poca de la colonia existi√≥ una clase selecta y minoritaria que se convirti√≥ en el anillo protector del poder imperial y eje conductor de sus √≥rdenes, conformada por religiosos, administradores, profesionales e intelectuales, que sirvieron a la monarqu√≠a espa√Īola a trav√©s de leyes, proclamas, c√©dulas, propaganda y, mediante la ideologizaci√≥n que sustent√≥ y justific√≥ dicho poder, es lo que √Āngel Rama denomin√≥ ?ciudad letrada? . Con la naciente independencia y la necesidad de consolidaci√≥n de las naciones, esta clase social que no desea perder sus privilegios y hegemon√≠a, se adapta a las nuevas condiciones sociales e integra la ?ciudad escrituraria? de la que hacen parte los ya mencionados, adem√°s de los abogados, pedagogos, periodistas y diplom√°ticos. La letra sigue organizando los √≥rdenes simb√≥licos de la cultura para ponerlos al servicio de la ideolog√≠a del progreso. En el siglo XIX, La ciudad letrada es conformada por dos bandos opuestos: liberales y conservadores. Bajo este contexto aparece la novela Clemencia (1869) de Ignacio Manuel Altamirano. Su compromiso social como escritor adhiere a la causa de lograr que M√©xico consolide su independencia pol√≠tica, econ√≥mica y cultural respecto de Espa√Īa y Francia. De ah√≠ que la presente lectura tiene en cuenta tanto el contexto pol√≠tico y social donde se produjo la obra, el lugar de recepci√≥n, como tambi√©n el lugar de enunciaci√≥n debido a que esta se presenta como una novela mexicana que defiende un proyecto nacional de corte liberal y positivista.

    ALTAMIRANO: DE LA PERIFERIA AL CENTRO DE PODER DEL LETRADO.

    Altamirano es un ?letrado?. Seg√ļn Rama un letrado es un intelectual que hace parte de la administraci√≥n. Es el instrumento a trav√©s del cual se consolida ?el orden de los signos? que rigen el armaz√≥n simb√≥lico y material de la urbe. Implementan los discursos institucionales delimitando, regulando, delineando y definiendo las pr√°cticas sociales. Elaboran mensajes y dise√Īan los modelos de las ideolog√≠as p√ļblicas. La escritura se legitima como un instrumento del Poder hasta el punto de ser sacralizada, gracias a su incursi√≥n inicial durante la Conquista y la Colonia trav√©s de las cr√≥nicas y del g√©nero epistolar, luego, con la redacci√≥n de c√≥digos, leyes, prescripciones, ordenanzas y dem√°s documentos de orden legal. La escritura como un bien sagrado es propiedad leg√≠tima de quienes han superado su fase de analfabetismo y legislan para las clases populares sobre la base de un discurso jur√≠dico que ni siquiera las guerras de emancipaci√≥n han erigido. Posteriormente durante el siglo XIX, esas manifestaciones escriturales se fortalecen y surgen formas literarias escritas como la novela, ya sea rom√°ntica, costumbrista o folletinesca que tambi√©n habr√° de constituirse en un mecanismo poderoso de aculturaci√≥n y modernizaci√≥n de las instituciones de la Ciudad Letrada.

    Altamirano, una vez aprende la lengua castellana descubre el inmenso poder intr√≠nseco de la palabra escrita. No se limita al dominio de la Lengua de los espa√Īoles invasores. Se adentra en los terrenos de La ciudad letrada y camina con paso firme entre los espacios de otras culturas como la francesa incorporando a su propia formaci√≥n este idioma. De igual manera se apropia de los secretos de quien habla y escribe el lat√≠n, la lengua oficial de la iglesia cat√≥lica en su √©poca. Reconoce la importancia de ser un ?Letrado? si aspira a liderar las grandes transformaciones que quiere para los mexicanos, sin perder el horizonte ancestral del que proviene. Evidencia de esa b√ļsqueda sistem√°tica se puede hallar al realizar un breve recorrido por su biograf√≠a. Su influencia en el panorama de las letras y de la cultura mexicana fue amplia como lo testimonian la fundaci√≥n de los peri√≥dicos: El correo de M√©xico, El Federalista, La tribuna y La Rep√ļblica como tambi√©n la revista literaria de mayor impacto en su √©poca: El Renacimiento, donde puso en marcha su credo: alcanzar un arte nacional que, sin desdecirse de su origen europeo, lograra una unidad formal y tem√°tica. As√≠ mismo, Altamirano influy√≥ sobre el poeta Manuel Acu√Īa (1849-1873), uno de los m√°s representativos del romanticismo y sobre Manuel M. Flores (1840-1885), otro poeta mexicano rom√°ntico que mejor logra expresar una sensualidad no alejada de lo real en una poes√≠a apegada a la vida.

    El indio Ignacio Manuel Altamirano (1834-1893) nace en Tixtla, estado de Guerrero, M√©xico. Su ascendencia ind√≠gena ven√≠a de la etnia de los Chontales. Cuando ten√≠a 14 a√Īos su padre es elegido alcalde y este hecho lo aleja de la vida ind√≠gena. Llega a Toluca y aprende el castellano, el lat√≠n y el franc√©s. Estudia jurisprudencia y literatura. En 1854 entra a las fuerzas revolucionarias de Benito Ju√°rez, lucha contra los conservadores. En 1867 recibe la credencial que lo acredita como Diputado al Congreso de la Uni√≥n. Ingresa al ej√©rcito y es nombrado Coronel de Infanter√≠a en 1865. Lucha pol√≠tica y militarmente contra los invasores franceses hasta restaurar la rep√ļblica despu√©s del fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo, en 1867. Fund√≥ revistas, peri√≥dicos, y se acerc√≥ a grandes intelectuales mexicanos. Como periodista adquiri√≥ gran prestigio en todo el pa√≠s, participando en los medios m√°s prestigiosos. Fue pedagogo, llegando en 1885 a ser Comisionado por la Secretar√≠a de Justicia para organizar la Escuela Normal de profesores de M√©xico. En 1881 fue elegido vicepresidente de la Sociedad Mexicana de Geograf√≠a y Estad√≠stica de la cual ya hab√≠a sido Primer Secretario. En 1889 lleg√≥ al cargo de C√≥nsul General de M√©xico en Espa√Īa (1889) y luego C√≥nsul General de M√©xico en Francia (1891). En su honor fue creada la medalla ?Ignacio Manuel Altamirano? con la finalidad de premiar a los docentes que alcanzan los 50 a√Īos de labor pedag√≥gica. Ignacio Manuel Altamirano es considerado uno de los escritores m√°s importantes de M√©xico en el siglo XIX.

    Altamirano realizó una excelente labor pedagógica a través de sus escritos y procuró mediante su producción literaria consolidar ? en el imaginario colectivo ? la identidad nacional mexicana; por ello, en Clemencia se exaltan los paisajes, las costumbres y el nacionalismo. En el registro de sus obras se advierte la voluntad narrativa trasmiten mensajes políticos y sociales a través de un discurso histórico.

    HISTORIA Y META FICCI√ďN EN EL TEXTO NOVELADO.

    En el primer cap√≠tulo titulado ?Dos citas de los cuentos de Hoffmann?, los amigos del ?doctor L?? que prolongan la velada en la casa del m√©dico debido a la lluvia. Mientras pasan revista a los grabados que hab√≠a en las paredes, descubren repentinamente dos citas tomadas de los cuentos de Ernest Theodor Amadeus Hoffmann y escritas en un papel blanco conservadas en un peque√Īo cuadro. La primera, tomada del cuento El coraz√≥n de √Āgata, dec√≠a: ?Ning√ļn ser puede amarme, porque nada hay en m√≠ de simp√°tico ni de dulce? y la segunda cita, extractada del cuento: La cadena de los destinados, tambi√©n de Hoffmann, dec√≠a: ?Ahora que ya es muy tarde para volver al pasado, pidamos a Dios para nosotros la paciencia y el reposo??. Estas referencias literarias constituyen la tessera o clave escritural que genera la narraci√≥n porque como un palimpsesto, tras l√≠neas subyace ?una historia de amor y desgracia?, como lo anuncia el doctor antes de contar la historia de Fernando Valle, Clemencia, Isabel y Enrique Flores. De entrada, Ignacio Manuel Altamirano, con la menci√≥n de este escritor alem√°n: Hoffmann y de Charles Dickens dentro de la obra, empieza a configurar la novela con rasgos del romanticismo y traza huellas de metaliteratura que indican los gustos y las afinidades literarias del autor emp√≠rico. Estas t√©cnicas narrativas innovadoras para la √©poca en que se escribi√≥ la novela le imprimen al texto un sello distintivo de modernista en cuanto al proceso creador.

    ?Deseo que me haga usted el favor: He escrito esa carta para mi padre. Tenga usted la bondad de enviársela para que sepa que su pobre hijo ha dejado de existir. Hoy me han traído un libro para leer: Eran los cuentos de Hoffman. He leído dos; y como un desgraciado busca siempre en lo que lee los pensamientos que están en consonancia con sus penas y sus propias ideas [?]? (172)

    La narración de la novela la inicia uno de los amigos del doctor, pero luego este narrador cede la voz al médico para que dé su versión del amor fallido entre Clemencia y Fernando Valle y, así sucesivamente, se van cediendo los turnos enunciativos. Ya en el segundo capítulo toma la voz narrativa el doctor y como narrador omnisciente, comienza a contar la historia, lo primero que hace es una contextualización histórica sobre los hechos que acontecían en México en diciembre de 1863.

    En el tercer cap√≠tulo la novela Clemencia acude a la Metaficci√≥n historiogr√°fica. Para √Āngel Alzate la metaficci√≥n es ?la superposici√≥n del universo representado, ll√°mese f√°bula, contenido o historia, con el acto mismo de la representaci√≥n; dicho en otros t√©rminos, la metaficci√≥n se da cuando el acto de narrar pasa a convertirse en materia narrada ? y viceversa. El narrador impl√≠cito nos deja ver que √©l sirvi√≥ al ej√©rcito, present√°ndose una coincidencia autobiogr√°fica con el autor de la novela, Ignacio Manuel Altamirano; dejando como posibilidad la entrada del autor emp√≠rico como parte de la ficci√≥n. El relato da la sensaci√≥n de ser narrado como quien refiere una an√©cdota desde la oralidad, como quien compartiera una historia de vida que adquiere trascendencia, m√°s all√° de lo cotidiano y costumbrista, dado el car√°cter de los personajes implicados y retratados minuciosamente por el narrador, ?el doctor L?? quien adem√°s, tuvo el beneficio de conocerlos en la vida real. La versi√≥n de los hechos que √©l posee y ahora comparte con sus invitados tiene serias implicaciones, no solamente para los seres de carne y hueso que seg√ļn el m√©dico vivieron ese drama amoroso, sino tambi√©n en el √°mbito de las jerarqu√≠as militares, en el valor √©tico de los actores y en la conciencia colectiva de los mexicanos; puesto que los protagonistas reflejan ? en el plano axiol√≥gico ?el conflicto de valores humanos puestos a prueba en medio de la invasi√≥n francesa en el Siglo XIX. Valores como el hero√≠smo, el sentido nacionalista, la b√ļsqueda de libertad e independencia, el establecimiento de un gobierno aut√≥nomo, republicano y liberal frente a la tendencia mon√°rquica, imperial y conservadora de quienes abogaban por el restablecimiento de un poder ligado a Europa auspiciado por la aristocracia remanente que se obstinaba en conservar sus derechos coloniales.

    La novela se aparta del tono oral inicial de la historia de Clemencia narrada por el m√©dico como un episodio que involucr√≥ dos oficiales del ej√©rcito patriota mexicano, en un momento hist√≥rico decisivo de la rep√ļblica, para establecerse como un texto de ficci√≥n escrito. La obra literaria no pierde del todo ese componente de la comunicaci√≥n verbal; sino que lo legitima a trav√©s del ?universo simb√≥lico? de la palabra escrita que le otorga mayor verosimilitud en La ciudad letrada y como lo afirma √Āngel Rama: ? lo fija bajo las formas de producci√≥n urbana? Se evidencia la voluntad narrativa del escritor y su labor art√≠stica para crear aplicando ciertas reglas de juego tanto en la composici√≥n como en la arquitectura de la novela de modo tal que el conjunto posea cierta esteticidad. Pero lo m√°s importante es la conciencia que tiene el doctor de que no s√≥lo est√° contando una historia para sus comensales sino que est√° narrando una novela:

    ?Ahora comienzo mi novela, que por cierto no va a ser una novela militar, quiero decir, un libro de guerra con episodios de combates, sino una historia de sentimiento, historia intima, ni yo puedo hacer otra cosa, pues carezco de imaginación para urdir tramas y para preparar golpes teatrales. Lo que voy a referir es verdadero; sino fuera así no lo conservaría tan fresco, por desgracia en el libro fiel de mi memoria.?(16).

    La voluntad narrativa del autor queda así vertida en la conciencia del narrador intradiegético, el ?doctor L?? quien informa a sus invitados y a los posibles narratarios (los lectores potenciales) acerca de su intencionalidad discursiva.

    El narrador hace énfasis en que estamos frente a un artefacto ficcional, que se trata de una novela, pero luego nos dice que la historia es verdadera, dándose un cruce entre ficción e historia. La voz del narrador por sus marcas textuales tiende a identificarse con el autor de la novela, entrando a ser parte del relato como figura textual o imagen ficcional de sí mismo. Adquiriendo la capacidad de enunciador real dentro de la ficción, se otorga el derecho de criticar, cuestionar, desmitificar, inquirir y recusar a los personajes de la obra y la historia misma, generando la impresión en el lector de que el mundo representado esta próximo a él. Para aclarar más la relación entre ficción e historia veamos la siguiente matriz actancial donde se muestra la alegoría que existe entre estos dos elementos (Ver Anexo).

    ESTRUCTURA DE LA OBRA

    A nivel composicional, el texto se estructura a partir de un dialogismo, un di√°logo entre texto ? cultura ?realidad ?historia, en la que se recoge parte de la Historia de M√©xico del siglo XIX. Altamirano ubica supuestamente una realidad pero sus protagonistas son ficcionalizados, un lector avezado encuentra una verdad hist√≥rica como es la lucha entre liberales y conservadores, y la toma de M√©xico por parte de los franceses. La novela se compone de 37 cap√≠tulos, cuyos t√≠tulos condensan el eje tem√°tico que ser√° desarrollado en la narraci√≥n. El t√≠tulo se√Īala con certeza el Leit Motiv de los episodios. Los cap√≠tulos se√Īalan una evoluci√≥n cronol√≥gica y lineal de los sucesos narrados que se agrupan para formar episodios; los cuales se enlazan hasta estructura la novela como una totalidad. Las acciones se gestan y concluyen por la ley de causa ? efecto. El narrador interviene cuando es necesario para afinar con su voz el car√°cter, la √©tica, los sentimientos, las frustraciones y la resoluci√≥n de conflictos. Su presencia en la di√©gesis se da como una mediaci√≥n entre los hechos de la ?realidad recreada? y la ?ficci√≥n en proceso?. Sus invitados y los lectores habr√°n de llenar los espacios de lo no narrado con su imaginaci√≥n y con la asociaci√≥n libre de los indicios, huellas escriturales e informaciones aportadas por los personajes en sus di√°logos e interacciones, como en una novela cuyos rasgos de escritura tienden hacia lo moderno. La novela se cierra como texto escrito con un ep√≠logo, signo distintivo de las narraciones rom√°nticas que se resisten a dejar al azar, al destino la felicidad o la desventura de los personajes que como seres agonistas vivieron la tensi√≥n propia entre alcanzar sus ideales de amor, libertad, autonom√≠a, soberan√≠a nacional, justicia, progreso, etc., y hallarse de pronto frente a una realidad hostil, desesperanzadora, dram√°tica y a veces tr√°gica si se quiere cuando las circunstancias de la vida trazaron para ellos caminos diferentes a los planeados.

    Clemencia, no escapa a ese sino dram√°tico que atraviesa las reci√©n fundadas rep√ļblicas latinoamericanas. Los avatares del amor fallido de Clemencia con Fernando Valle simbolizan la frustraci√≥n del pueblo mexicano que ve c√≥mo se derrumba su proyecto de naci√≥n libre e independiente. Los conflictos al interior de las familias de los personajes de ficci√≥n reflejan la realidad nacional de M√©xico que se debat√≠a con los bandos ya mencionados en contienda por el poder. El microcosmos ficcional de la novela es m√≠mesis de la tensi√≥n pol√≠tica, econ√≥mica, militar e ideol√≥gica presente en el macrocosmos de la rep√ļblica dividida entre la aristocracia conservadora e ideol√≥gicamente alineada con la metr√≥poli espa√Īola, deseosa de restablecer su hegemon√≠a mon√°rquica, una facci√≥n de mexicano dispuestos a entronizar en el poder a un emperador como ya hab√≠a ocurrido durante el movimiento independentista con el hijo de un terrateniente espa√Īol, Agust√≠n de Iturbide (1783-1824), militar y pol√≠tico mexicano, quien en agosto de 1821 firm√≥ El tratado de C√≥rdoba con el virrey O'Donoj√ļ, reci√©n llegado a Nueva Espa√Īa, mediante el cual se declaraba la Independencia de M√©xico inspirado en el programa pol√≠tico denominado Plan de Iguala (o de las Tres Garant√≠as), con sus objetivos: religi√≥n, independencia y uni√≥n.

    El 27 de septiembre de 1821, Agust√≠n de Iturbe entr√≥ con su ej√©rcito en la capital, tras la evacuaci√≥n de las tropas espa√Īolas. Al d√≠a siguiente una Junta de Gobierno provisional, presidida por Iturbide, y en la que tambi√©n figuraba O'Donoj√ļ, proclam√≥ la independencia de M√©xico. El 25 de febrero de 1822 se eligi√≥ un Congreso Constituyente, pero un mot√≠n del regimiento de Celaya, en mayo de 1822, dio el poder a Iturbide, que el mes de julio siguiente se proclam√≥ emperador con el nombre de Agust√≠n I. Tras disolver la C√°mara, cre√≥ un Junta instituyente en octubre y reprimi√≥ a los republicanos. As√≠, la naciente rep√ļblica mexicana estuvo expuesta a la traici√≥n de sus l√≠deres pol√≠tico ?militares, a las dictaduras y al entreguismo ante el invasor. Este fen√≥meno socio-cultural y pol√≠tico se repiti√≥ cuando Altamirano era un joven de 14 a√Īos al suscribirse el Tratado de Guadalupe Hidalgo, acuerdo firmado por Estados Unidos y M√©xico el 2 de febrero de 1848, en la localidad mexicana de Guadalupe Hidalgo (actual delegaci√≥n de Gustavo A. Madero, en el Distrito Federal), por medio del cual se puso fin a la Guerra Mexicano-estadounidense (1846-1848). El Tratado estableci√≥ que el r√≠o Bravo (Grande del Norte) marcar√≠a la frontera entre M√©xico y Texas; asimismo, M√©xico cedi√≥ cerca de 1.295.000 km2, es decir, m√°s de la mitad del territorio del pa√≠s. Estas tierras pasaron a constituir los estados de California, Nevada, Utah y parte de Colorado, Arizona, Nuevo M√©xico y Wyoming. Altamirano volvi√≥ a vivir ese episodio de invasi√≥n cuando los franceses instauraron en el poder a Maximiliano I. Su convicci√≥n pol√≠tica de republicano, liberal, rom√°ntico y pensador positivista lo llevaron a luchar contra los franceses. Como ya se afirm√≥ este es el momento hist√≥rico que genera la poiesis de su novela Clemencia.

    No en vano se narra el episodio de traici√≥n a la patria simbolizada en las acciones del militar Enrique Flores quien no duda cometer un acto de traici√≥n que resquebraja el sentido de la lealtad y la amistad hacia compa√Īero de lucha, Fernando Valle. Por su parte, en Fernando Valle el narrador exalta el valor civil de quien se sacrifica por el amor de una mujer, hasta la idealizaci√≥n de su felicidad, aunque sea en brazos de otra persona. En esa relaci√≥n Eros y Polis que plantea Doris Sommer respecto de las ficciones fundacionales, se podr√≠a afirmar que Valle est√° dispuesto a dar su vida por el bienestar de la patria, por su unidad, por su permanencia. En esa relaci√≥n simbi√≥tica de Eros y Polis, la mujer amada es la figura idealizada de la patria en formaci√≥n, en busca de una identidad de naci√≥n, en camino de lograr su organizaci√≥n de Estado soberano. Sin embargo, como ocurre en algunos Romances Nacionales, en Clemencia, el ?Ep√≠logo? tambi√©n da cuenta del final dram√°tico y del tono derrotista que sumerge a Fernando Valle, luego que es fusilado, en la penumbra de la memoria de su familia. Su padre Manuel, su madre, hermanas y amigas, justo el d√≠a de cumplea√Īos del anciano padre se enteran por medio de la carta que Fernando le pidi√≥ al ?doctor L?? les llevara. Clemencia se esfuma entre las paredes, en claroscuro, de la ?Casa Central? de las hermanas de la Caridad. Conserva su belleza todav√≠a ?pero con una palidez de muerta? y en un relicario un mech√≥n de cabellos de Fernando que ?el se√Īor R?? le hab√≠a cortado al cad√°ver antes de que los soldados lo levantaran del sitio de la Colima, llamado la Albarradita. En su di√°logo final con ?el doctor L?? le comenta c√≥mo espera que Fernando Valle la haya perdonado desde el cielo. Su destino final fue partir para Francia. Una alegor√≠a de c√≥mo vencidas las tropas patriotas, M√©xico queda a merced de los invasores franceses. En el ep√≠logo, el narrador ya lo hab√≠a anunciado al comienzo: ?ALGUNOS MESES DESPU√ČS est√°bamos derrotados y perdidos en aquel rumbo. Todo el mundo hab√≠a defeccionado o hu√≠a. Los franceses eran due√Īos de Jalisco y de Colima? La marca textual de la palabra ?defecci√≥n? utilizada por Altamirano es bastante significativa y m√°s a√ļn si se recuerda que el escritor dominaba el lat√≠n; por tanto su uso es intencional dada la fuerza sem√°ntica que comporta desde su etimolog√≠a y que hace referencia justamente a la causa mayor de la derrota de los mexicanos: la deslealtad. Acci√≥n ruin que identifica a Enrique Flores y a quien el narrador no duda en catalogarlo como ?el miserable autor de la muerte de Fernando?. En Clemencia, Enrique Flores queda libre de sospecha y de cualquier responsabilidad como acontece en las tragedias nacionales donde los villanos contin√ļan libres, burlando la acci√≥n de la justicia y de la ley; mientras hacen gala de sus dotes de Don Juanes siguen en ascenso en la escala jer√°rquica del Poder.

    En su conjunto, por la visi√≥n retrospectiva de la realidad literaturizada, Clemencia es una gran anal√©psis, lo que la reafirma tambi√©n como novela hist√≥rica. Su primera edici√≥n aparece en 1869 y dentro de texto, se comienza a narrar desde 1863: ?Est√°bamos a fines de 1863, a√Īo desgraciado en que como ustedes recordar√°n, ocup√≥ el ej√©rcito franc√©s a M√©xico [?]? (14); y de all√≠ transcurre la novela en una linealidad de hechos hasta la muerte de Valle y el enclaustramiento de Clemencia en la Casa Central de la Caridad.

    RASGOS DEL ROMANTICISMO

    Clemencia es una de las primeras obras del Romanticismo Hispanoamericano y posee caracter√≠sticas del Romanticismo cl√°sico, movimiento literario que tuvo auge en Europa en el siglo XIX, como lo hace notar Eduardo Garc√≠a Aguilar : ?Sus ficciones transcurren en la d√©cada de los 60, cuando el pa√≠s viv√≠a su mayor crisis y el futuro parec√≠a incierto. Ligadas al realismo en boga durante el siglo XIX, estas obras se inician y transcurren en un escenario hist√≥rico, pero est√°n dominadas por el esp√≠ritu del romanticismo europeo. Tal es el caso de Clemencia que se inicia en 1863, a√Īo de ocupaci√≥n francesa bajo la tutela de dos citas de El coraz√≥n de √Āgata y La cadena de los destinados, de Hoffman? (12-13). El Romanticismo fue un fen√≥meno cultural que se impuso en el arte y la vida como modo de ser, proclama la libertad de inspiraci√≥n y excitaci√≥n de la fantas√≠a y el sentimiento, se impuso ante el arte moralizador del Neoclasicismo. Diaz-Plaja al respecto, opina: ?Las ideas constructoras de la conciencia americana coinciden, en sus inicios, con la eclosi√≥n del Romanticismo, que en toda Europa consisti√≥, como es sabido, en un movimiento de revalorizaci√≥n de lo nacional y de lo aut√≥ctono frente al racionalismo sin fronteras del Neoclasicismo? .

    Al realizarle un seguimiento a la escritura de Ignacio Manuel Altamirano, se puede decir, que retoma técnicas escriturales y características de la escuela Romántica. En cuanto a las técnicas, Altamirano recurre al uso de una sola letra para no dar el nombre completo de uno de sus personajes, tal como lo hiciera Jorge Isaacs en su novela María, para así no dar su plena identidad como ocurre dentro de la novela con el ?doctor L??:

    El coronel del cuerpo de que acabo de hablar era un guap√≠simo oficia: llam√©mosle X? Los nombres no hacen caso y prefiero cambiarlos, porque tendr√≠a que nombrar a personas que viven a√ļn, lo cual ser√≠a, por lo menos, mortificante para m√≠. (16)

    Est√° t√©cnica es utilizada por varios escritores rom√°nticos europeos como Guy de Moupassant en su texto corto Recuerdo, Stendhal en su relato Vanina Vanini, Emile Zol√° en La Taberna. De igual manera, Altamirano recurre al romanticismo alem√°n con las siguientes caracter√≠sticas: resaltar los sentimientos del var√≥n, exaltaci√≥n de la mujer, gusto por la naturaleza, b√ļsqueda de la espiritualidad del ser, exaltaci√≥n de lo divino, retorno a la axiolog√≠a de lo humano; adem√°s concuerda con la situaci√≥n de Alemania en el siglo XIX, M√©xico tambi√©n pose√≠a problemas internos sociales y pol√≠ticos . En Clemencia, entre otras caracter√≠sticas, se encuentran:

    Angustia de la existencia: el sentir la vida como un problema insoluble. En el capítulo 37, Valle se nota desesperado por todo lo que le ha ocurrido en la vida y espera la muerte:

    -Hombre ?continuo- agradezco a usted esa prueba de afecto, que es la √ļnica que habr√© recibido, pero vale para m√≠ un mundo. No se aflija usted por m√≠. Le aseguro que creo una fortuna que me fusilen. Estoy fastidiado de sufrir, la vida me causa tedio, la fatalidad me persigue, y me ha vencido, como era de suponerse. Me agrada que cese la lucha que desde ni√Īo he llevado la peor parte? (167)

    Imposición del sentimiento sobre la razón. Clemencia adolorida por lo hecho por Enrique, se desespera y no desea saber nada de él y del destino que ha sido acogido:

    Clemencia ense√Ī√≥ la carta a su madre moviendo la cabeza con amargura, y arroj√≥ en una mesa la orden del cuartel general.
    -Que se ha de llevar ese pliego ?me dijo el se√Īor.
    -Es in√ļtil ?Contest√≥ Clemencia- vete.
    -√Čl llegar√° aqu√≠ a las ocho ?a√Īadi√≥ el correo.
    -Bien, vete. (163-164)

    Expresión ilimitada de los sentimientos al idealizar el amor hacia la mujer. Clemencia expresa todo su sentimiento amoroso hacia Fernando:
    -No, se√Īor: he venido a jurar a los pies de ese hombre que va a morir, pero que adoro con locura, que le amo, que le amo con toda mi alma, que no morir√° para m√≠, y que no tardar√© en seguirle. ¬°Oh! Usted no sabe de lo que es capaz una mujer de mi temple cuando est√° apasionada? Usted que se atrevi√≥ a esperar de m√≠ otra cosa que una mirada de indiferencia, al verle a √©l preferido crey√≥ que haci√©ndole asesinar podr√≠a extinguir su amor en mi coraz√≥n, usted se ha enga√Īado; m√°rtir, le amo m√°s, mi amor es causa de su muerte; pero me quedo en la tierra unos cuantos d√≠as para vengarle: Le parecer√© a usted una loca; pero ya me conocer√° usted mejor. (154).

    El rom√°ntico concibe el amor como conocimiento, este acrecienta la sed por lo infinito. Adem√°s el amor es asociado con la muerte, es idealizado y por lo tanto no se encuentra sosiego y siempre las relaciones terminaban en tragedia.

    Presencia de lo popular. La Navidad por ejemplo, es una costumbre cristiana muy popular en Latinoam√©rica, entendiendo que fuimos colonizados por Espa√Īa cuya religi√≥n cat√≥lica fue impuesta a sangre y fuego:

    Invierno con sus galas de nieve, con sus pinos y sus musgos (Lo cual es una exageración en Guadalajara, donde casi no hay invierno) [?] En el salón se había colocado ese ?precioso juguete alemán?, como lo llama Carlos Dickens, al árbol de Navidad, precioso capricho no introducido todavía en México [?] (108)

    El narrador, se queja, sin embargo, de que esta celebraci√≥n est√° permeada por formas extranjeras descuidando costumbres aut√≥ctonas propias de nuestras celebraciones, por ejemplo, en Guadalajara, ciudad donde no hay nieve y es escaso el invierno, se decoren los objetos con escarcha imitando la nieve europea, tambi√©n se queja de los √°rboles de navidad, por considerarlos un juguete alem√°n. La m√ļsica es vals, es decir se pierde todo sentido de lo propio.

    Altamirano propone abandonar la costumbre de imitar lo foráneo y volver los ojos a la patria, al pueblo y a la propia historia para dar fuerza y sentido a su inspiración. Esta afirmación de lo nacional y de lo auténtico era manera de dejar atrás la herencia colonial que aun pesaba en el pueblo mexicano [?]

    Reivindicación del espíritu nacional. Se retoman temas patriotas y se citan héroes nacionales:

    Jalisco es la tierra de Prisciliano S√°nchez, de L√≥pez Cotilla, de Otero de Herrera y Cairo, de Cruz Aedo y de Epitacio Jes√ļs de los R√≠os. Y bajo aquel cielo de fuego se ha templado la lira de esas Isabel Prieto que, nacida en Espa√Īa, se ha desarrollado desde su ni√Īez bajo la influencia de nuestro sol, y nos pertenece por entero, como nuestro Alarc√≥n pertenece a Espa√Īa. (32)

    Plasticidad en las descripciones. De tipo topogr√°fico:

    Atravesamos la gran puerta de una casa vasta y elegante, en cuyo patio, enlosado con grandes y bru√Īidas piedras, se ostenten en enormes cajas de madera pintada y en grandes jarrones de porcelana, gallardos bananos, frescos y coposos naranjos, y limoneros verdes y cargados de frutos, a pesar de la estaci√≥n; porque en Guadalajara, in√ļtil es decir que no se conoce el invierno [?] (76)

    O de prosopograf√≠a y etopeya: ?[?] su fisonom√≠a era tan varonil como bella; ten√≠a grandes ojos azules, grandes bigotes rubios, era herc√ļleo, bien formado, y ten√≠a fama de valiente? (18).
    Taciturno, siempre sumido en profundas cavilaciones, distraído, metódico, sumiso con sus superiores, aunque traicionaba su aparente humildad el pliegue altanero de sus labios, severo y riguroso con sus inferiores, económico, laborioso, reservado, frío, este joven tenía aspecto repugnante y, en efecto, era antipático para todo el mundo. (19)

    La naturaleza vista como escenario de contemplación y exaltación de los sentimientos. La novela exalta los espacios geográficos mexicanos, en especial los de Guadalajara, mostrando un amor desmedido por su tierra, por su nación. Los topónimos referencian espacios que Altamirano conoce muy bien y que identifican a México:

    Por el occidente se alza gigantesca y grandiosa una cadena de monta√Īas cuyos picos azules se destacan del fondo de un cielo sereno y radiante. Es la cadena de las Sierra madres que atraviesa serpenteando el Estado de Jalisco, y cuyos ramales toman los nombres de Sierra de Moscota, Sierra de Alicia y m√°s al norte el de Sierra de Nayarit, yendo despu√©s a formar las inmensas moles aur√≠feras de Durango, hasta salir de la Rep√ļblica para tomar en la Am√©rica del Norte el nombre de Monta√Īas Pedregosas. (27).

    Lo exótico. El Romanticismo creó la ?Estética de lo exótico? y fue François René, vizconde de Chateaubriand quien en sus viajes a América, descubrió sus inmensas y fragantes paisajes:
    [?] Y en los barandales de hierro y al pie de ellos se encuentran dos hileras de macetas de porcelana, llenas de plantas exquisitas, camelias bellísimas, rosales, mosquetas, heliotropos, malva-rosas, tulipanes y otras flores tan gratas a la vista como al olfato [?] y hermosos tibores del Japón conteniendo alguna planta más exquisita todavía [?] (77)

    Con todos los aspectos rom√°nticos descritos anteriormente, se afirma lo que Garc√≠a Aguilar indag√≥ sobre el autor de Clemencia: ?[?] Altamirano no pudo olvidar su pasado ni su √©poca: pertenece a la corriente triunfante del romanticismo social, gestado en Francia, con figuras connotadas como V√≠ctor Hugo, quien tambi√©n luch√≥ contra Napole√≥n III y por esta causa vivi√≥ en exilio. Durante los 19 largos a√Īos que dur√≥ su exilio, Hugo escribi√≥ la feroz cr√≠tica Napole√≥n el peque√Īo (1852), la colecci√≥n de poemas sat√≠ricos consagrados a Napole√≥n III titulada Los castigos (1853), el libro de poemas l√≠ricos en memoria de su hija Las contemplaciones (1856) y el primer volumen de su poema √©pico La leyenda de los siglos (1859-1883). En la soledad del exilio nacieron las grandes novelas de V√≠ctor Hugo. En Guernsey complet√≥ su m√°s extensa y famosa obra, Los miserables (1862), donde describe v√≠vidamente, al tiempo que condena, la injusticia social de la Francia del siglo XIX. Por su parte, Ignacio Manuel Altamirano recibi√≥ tambi√©n la influencia del naciente realismo del siglo XIX liderado por Stendhal, el mismo V√≠ctor Hugo, Balzac y Flaubert y que llegar√≠a a su cl√≠max cient√≠fico con Emile Zol√° y Jules Vall√©s?.

    UNA MIRADA A LOS PERSONAJES

    El comandante de caballer√≠a Fernando Valle, de 25 a√Īos, quien era un hombre solitario, de poca gracia f√≠sica, lo que lo hacia antip√°tico para todo el mundo. ?Valle era un muchacho de unos veinticinco a√Īos como Flores, pero de cuerpo raqu√≠tico y endeble; moreno, pero tampoco de ese moreno agradable de los espa√Īoles, ni de ese moreno oscuro de los mestizos, sino de ese color p√°lido y enfermizo que revela una enfermedad cr√≥nica o costumbres desordenadas? (19). Sin embargo, era valiente y lo hab√≠a demostrado desde sus primeras batallas en Puebla. Entr√≥ como soldado raso en 1862 y fue escalando posiciones hasta llegar a ser oficial con grado de capit√°n y luego comandante. Sus compa√Īeros lo envidiaban por considerar que era un hombre ambicioso y no un patriota. Era liberal a pesar de venir de una familia conservadora.

    El comandante Enrique Flores es el segundo personaje, hombre apuesto, de buenos modales, de familia prestigiosa y adorado por sus soldados e idolatrado por sus jefes. ?Tal vez por esto el comandante Flores era idolatrado por sus soldados, muy querido de sus compa√Īeros y el favorito de su jefe, porque el coronel no ten√≠a otra voluntad que la de Enrique? (17). Hombre de mil conquistas femeninas, vanidoso, jugador y muy culto. ?adem√°s, y esto es de suponerse, Flores era peligrosos para las mujeres, era irresistible, y mil relatos de aventuras galantes y que revelaban su incre√≠ble fortuna en asuntos de amor, circulaban de boca en boca en el ej√©rcito? (17)

    Los dos otros personajes son Isabel, la prima de Fernando Valle, mujer blanca y rubia, de ojos azules y Clemencia, la amiga de Isabel, mujer de ojos y cabellos negros, morena y sensual. Ambas, bellezas incomparables. En esta parte, Ignacio Manuel Altamirano adopta a la mujer como personajes de la novela, hace un reconocimiento a la marginalidad en este caso a Clemencia e Isabel; pero ellas son miradas desde su belleza femenina para ser enamoradas pero no son heroínas de la historia porque son reemplazadas por la imagen del varón, ya se Enrique Flores o Fernando Valle. Estas mujeres como otras mujeres de las letras románticas, sólo son objetos para ser enamoradas, no son independientes, con libertad de movimiento y expresión porque son en ese momento, fiscalizadas por la familia, la religión y la sociedad.

    EL DOBLE FANTASMAL DE LOS PERSONAJES

    Los personajes de Clemencia, fundamentalmente los cuatro protagónicos, se caracterizan por su carácter doble. Llama poderosamente la atención que gracias a su vasta cultura, Ignacio Manuel Altamirano, haya recurrido a los textos extractados de los cuentos de Hoffmann; porque este escritor alemán creó en su novela: Los elíxires del diablo (1815 -1816 ), un doble fantasmal, un personaje doppelgänger. Tampoco es accidental que las dos citas de Hoffmann con las cuales se abre la narración, también hacia el final del relato se inserten a manera de comentario en los diálogos que sostiene Fernando Valle. Desde luego que, el doble ha inspirado y participado en la mitología de la literatura debido a que ésta ha sido articulada a partir de esquemas binarios: El bien se enfrenta al mal, el orden se opone al caos, a la belleza, a la monstruosidad, a la normalidad, la irregularidad. No hay, prácticamente, matices o estados intermedios. Este resulta ser un aspecto carnavalesco si tenemos en cuenta a Bajtín , en donde se homologan las estructuras ascendentes a manera de inversión de roles. Se trata de mostrar estructuras en tensión o conflictos entre pares antitéticos equilibrados: el bien y el mal, Dionisio y Apolo, el caos y el orden. Este esquema se muestra en cada personaje, Clemencia (morena, lucha por alcanzar lo que se propone, representación del ideal mexicano que se deja deslumbrar por lo foráneo pero que finalmente regresa a sus raíces), se opone a Isabel (más cercana a la imagen europea, es mona y sumisa). Flores (belleza similar a los europeos, termina como general francés, representa al enemigo), se opone a Valle (feo, físicamente se parece al indio mexicano, pero por dentro está toda su nobleza y su belleza). Además, cada personaje posee un ?antifaz? que esconde un doble antinómico o antitético, una cosa se muestra al exterior y otra cosa esconde sus almas, al estilo del Dr. Jekill y Mr. Hyde de R. L. Stevenson, como sucede con Enrique Flores, hermoso físicamente pero con un alma descompuesta por la maldad, el interés y la ambición:

    ?[?] a cada paso se referencia el contexto histórico, político y social y se enmarca la presencia convencionalizada de los personajes literarios: el polo positivo está representado por el héroe y sus seguidores y el polo negativo por sus enemigos, en el primer caso se extrema la idealización, y en el segundo, sobresale el rebajamiento actancial? .

    INTERTEXTUALIDAD

    Clemencia toma un aspecto importante de la novela cl√°sica Romeo y Julieta (1597) de William Shakespeare, esta pareja recurre al veneno e intentar morir ya que sus familiares se oponen ante este romance. En la novela de Altamirano, Enrique implora a Clemencia un veneno:

    -Clemencia ?dijo Enrique oprimiendo contra su coraz√≥n a su amada- no olvides mi s√ļplica. Necesito un veneno, yo no quiero salir a la expectaci√≥n p√ļblica y morir en un cadalso afrentoso. Esta idea me hace perder la cabeza. Tr√°eme un veneno; pero tr√°emelo t√ļ, porque dif√≠cilmente llegar√≠a a mis manos si le enviase con otra persona. Por nuestro amor, no lo olvides. (153)

    Muchos académicos comparan a Clemencia con Werther (1774) de Johann Wolfgang Von Goethe, como un sacrificio heroico pues en la novela de Altamirano se encuentra este rasgo por el bien de la amada y de la patria, además Werther es comparado tanto física como sicológicamente con Fernando Valle. En la novela de Goethe, Werther-Carlota-Alberto, como en Clemencia: Fernando-Clemencia-Enrique son triángulos amorosos fatales, característica propia del Romanticismo. Igualmente Clemencia se puede asimilar con otros textos del romanticismo europeo; por ejemplo con el cuento Los hermanos Van Buck (1844) del francés Alfred de Musset, existe también una triada: Tristán-Wilhelmine-Henri, y una participación de personajes femeninos y masculinos, y temáticas románticas como el amor, el honor y la muerte.

    NECESIDAD DE RECONSTRUIR UNA NACI√ďN

    Clemencia hace parte de los primeros destellos del romanticismo latinoamericano, aquel que exalta el encuentro con lo propio: la exótica naturaleza autóctona americana, el hombre americano y la patria. Esto se percibe fácilmente en los capítulos 6 Y 7 titulados ?GUADALAJARA DE LEJOS? y ?GUADALAJARA DE CERCA?.
    La novela es el vehículo preferido para que el escritor romántico transmita sus ideas, sus inquietudes, criticará la sociedad que lo rodeaba, manifestará sus usos y costumbres, describiera tipos humanos y construirá la historia de sus pueblos. Desde la novela se criticó, se orientó a la sociedad, se trasmitieron los anhelos del presente, se exaltó la libertad política y se valoró el progreso.

    Después de tantos conflictos acontecidos durante la primera mitad del siglo XIX, México urgía una reconstrucción, generar un sentimiento nacionalista, crear unos símbolos propios, y encaminarse hacia la idea del progreso liberal. Altamirano, como buen letrado y defensor del modelo liberal, usa la literatura como medio para exaltar ciertos rasgos patrióticos y formar ideológicamente a sus lectores en la idea de un proyecto nacional liberal.

    El rompimiento con el pasado est√° representado simb√≥licamente a trav√©s de la familia de Valle, familia conservadora. Valle corta toda relaci√≥n directa con su n√ļcleo familiar debido a sus ideales liberales. La ruptura con la figura paterna por razones de orden pol√≠tico podr√≠a considerarse que Fernando Valle comete un parricidio y decide luchar por sus ideales liberales, a despecho de su padre que se identifica con la l√≠nea conservadora. Valle nunca se arrepiente de ello, para √©l los intereses patri√≥ticos est√°n por encima de los suyos propios. De esta manera, la novela deja ver su carga ideol√≥gica. El padre conservador nunca perdona a su hijo, es dogm√°tico, cerrado, no acepta los cambios y jam√°s acepta la condici√≥n ideol√≥gica de su hijo, dejando ver, no solamente al padre conservador como algo negativo y hasta insensible sino tambi√©n la anarqu√≠a en que se sumen las familias cuando el pa√≠s se halla en guerra y c√≥mo la imagen paterna, s√≠mbolo de autoridad y de poder es demolida por los movimientos revolucionarios. La construcci√≥n de una identidad de naci√≥n exige, en M√©xico como en otros pueblos latinoamericanos, la demolici√≥n de los antiguos paradigmas virreinales para la asunci√≥n del modelo republicano.

    No es gratuito que la novela inici√© en el a√Īo de la toma de los franceses, pues este hecho crea necesariamente repudio hacia lo extranjero y solidaridad e identificaci√≥n con los personajes que integran el ej√©rcito mexicano. Sin embargo, en el ej√©rcito se muestran dos caras de los mexicanos, Valle y Flores, el uno, un patriota, de rasgos aindiados, valiente, de buenos sentimientos y con la capacidad del sacrificio; el otro, un hombre apuesto pero materialista y superficial, un antipatriota que es capaz de vender a su pa√≠s motivado por su inter√©s personal, un hombre que no conoce de √©tica ni de valores. A partir de estos dos personajes se da la ejemplificaci√≥n heroica, Valle representa las virtudes que hay que alcanzar y Flores encarna los defectos que hay que aborrecer, lo que deja ver en el texto novelado su claro prop√≥sito moralista y pedag√≥gico. As√≠, la novela exalta lo nacional mexicano: sus paisajes, sus mujeres, su raza, sus costumbres, con el √°nimo de crear una identidad nacional.

    CLEMENCIA: VEH√ćCULO PARA DIFUNDIR LA IDEA DE UN PROYECTO NACIONAL.

    La ciudad letrada genera una cultura escrita situada en el campo de las significaciones, que edifica ideolog√≠as y convicciones pol√≠ticas. Este es el caso de la literatura mexicana del siglo XIX y de la novela Clemencia en particular, que ayuda a crear un imaginario nacional, mediatizando discursos pol√≠ticos, delineando personajes prototipos que hacen parte de las ?comunidades imaginadas? que seg√ļn Benedict Andersen: ?Es Imaginada aporque aun los miembros de la naci√≥n m√°s peque√Īa no conocer√°n jam√°s a la mayor√≠a de sus compatriotas, no los ver√°n ni oir√°n siquiera hablar de ellos, pero en la mente de cada uno vive la imagen de su comuni√≥n?. Los miembros de esta comunidad comparten la lengua de manera espont√°nea, posturas ideol√≥gicas, condiciones sociales, visiones de mundo, consolidando un sentido de pertinencia que conlleva a la construcci√≥n discursiva de s√≠mbolos y axiolog√≠as que contengan y legitimen valores espec√≠ficos e identificadores.

    La novela Clemencia se presenta como una ficción fundacional o novela nacional si atendemos a Doris Sommer, quien explica que este tipo de novelas son aquellas que su lectura es exigida en las escuelas, son fuente de historia y orgullo literario de un país. Dicho de otra manera, son novelas que ayudaron a crear simbólica y alegóricamente un concepto de nación. Sommer deja de relieve la relación que hay entre política y ficción en la construcción de las naciones latinoamericanas, para ello, establece la relación entre Eros y Polis que se presenta en las novelas del siglo XIX, donde la retórica del erotismo organiza las novelas patrióticas: ?Los ejemplos clásicos en América latina son las inevitables historia de amantes desventurados que representan, entre otros factores, determinadas regiones, razas, partidos e intereses económicos. Su pasión por las uniones conyugales se desborda sobre una comunidad sentimental de lectores, con el afán de ganar tanto partidarios como corazones?.

    En Clemencia, Altamirano recurre a la ret√≥rica del erotismo al colocar las relaciones de pareja como ejemplo, de esta manera el lector se identifica con el h√©roe (Fernando Valle) quien adem√°s de ser liberal, es un patriota digno y valeroso: ?-Es verdad, se√Īorita, no soy soldado de profesi√≥n, y en esta parte me declaro profano delante de Fernando. √Čl si es soldado, y tan soldado, que ha comenzado su carrera cargando el fusil [?]? (63). Este h√©roe esta imbuido en una sociedad llena de falsos valores: ?Sea como fuere, nosotros advertimos, y esto es muy perceptible, que a medida que nuestro pueblo va contagi√°ndose con las costumbres extranjeras, el culto del sentimiento disminuye, la adoraci√≥n del inter√©s aumenta, y los grandes rasgos del coraz√≥n, que en otro tiempo eran frecuentes, hoy parecen prodigiosos cuando los vemos una que otra vez? (33).

    El interés económico está antes que la patria, algunos entran al ejército no para revestir la nación de gloria sino para buscar ascenso social y prestigio, como sucede con Enrique Flores: ?-El patriotismo tiene sus móviles de diferente especie, para unos es cuestión de temperamento, para otros es la simple gloria, ese otro platonismo de los tontos. Para mi es la ambición. Yo quiero subir?. (52), y personas que se confunde con la belleza física y dejan de mirar la belleza del alma, como les sucede a Clemencia e Isabel, quienes quedan estupefactas con la hermosura de Flores y esto les cohíbe ver la maldad que hay en su corazón.

    Este tipo de sociedad es la que impide que un amor puro llegue a realizarse, la sociedad propuesta se consolida como antagonista de Valle, es por esto que Valle representa la b√ļsqueda de una nueva sociedad (naci√≥n) donde √©l pueda realizarse como persona y ser feliz. Donde pueda unirse con su amor, es decir sue√Īa una sociedad alternativa.

    La novela logra que el lector sienta identificaci√≥n entre el amor rom√°ntico y la idea de patriotismo a trav√©s de la atracci√≥n sexual entre Clemencia y Fernando. El lector inicia teniendo alg√ļn grado de pesar con la condici√≥n de vida de Valle, su soledad, su antipat√≠a, su auto exclusi√≥n de los c√≠rculos sociales pero con el paso de la lectura, el narrador deja entrever que no es antipat√≠a la de Valle sino que hay una sociedad que no acepta sus valores. Una vez se conoce su axiolog√≠a, los lectores crean un v√≠nculo afectivo con Valle, esta familiaridad hace que se acepte sus puntos de vista, sus ideolog√≠as y su pensamiento. Quiz√° donde se logra la mayor identificaci√≥n entre el lector y el h√©roe, es cuando este personaje fracasa en el amor. Primero en su tentativa de amar a su prima Isabel, una amor fallido por la intrusi√≥n de su ?amigo? Flores quien pretende tambi√©n a Isabel solamente por la atracci√≥n sexual, por el erotismo asumido como la conquista y posesi√≥n ?material? de la mujer que se convierte as√≠ en ?objeto de deseo?. Subyace en ese amor fallido de Valle y su prima Isabel la fuerza de un constructo social que impide cualquier consumaci√≥n del acto sexual entre familiares cercanos, por la l√≠nea de consanguinidad: el incesto. El autor esquiva este escollo y como estrategia narrativa hace un giro en los sentimientos de los personajes: Valle y Flores, quienes rompen un pacto secreto mediante el cual acordaron a qui√©n deb√≠a enamorar cada uno de ellos. Todas estas informaciones posibilitan que el discurso ideol√≥gico se legitime en el deseo er√≥tico, amor a la patria, simbolizada en la mujer, sentido nacionalista y consumaci√≥n a trav√©s del sexo. Trat√°ndose de un amor rom√°ntico cualquier m√≠nima demostraci√≥n de afecto es sobredimensionada y reforzada por la ebullici√≥n de los sentimientos ocultos, por el pudor y la norma social de cortes√≠a y respeto que bloquean cualquier intromisi√≥n o escrutinio en la esfera de lo p√ļblico. Sin embargo, el autor se arriesga tratar un tema que posee un sustrato hist√≥rico real y advierte porqu√© relata algunas acciones con cautela y porqu√© no tiene la intenci√≥n de lesionar con su relato a terceros que a√ļn viven.

    Finalmente gana la otra sociedad, la nación que se está construyendo porque, aunque, el héroe es derrotado, se convierte en un mártir y a pesar de que nunca alcanza sus objetivos; su realización plena consiste justamente en erigirse como un ícono de lealtad a la patria. La muerte del héroe es un motivo para recusar el poder y al establecimiento. Su fracaso es el acicate que moviliza el sentimiento nacionalista para unir fuerzas y expulsar al invasor. Flores, el oponente (encarna simbólicamente el antipatriota) triunfa. Queda la sensación en el lector de que así no debieron ser las cosas, que algo anda mal, que no se puede permitir este tipo de sociedad. La ficción termina afectando la realidad al lograr crear una comunidad imaginada entre los lectores, al construir en el discurso los símbolos y las axiologías que contienen y legitiman el proyecto de nación liberal a través de valores específicos e identificadores. Paradigma que cobra mayor fuerza toda vez que el acto de heroísmo de Fernando valle a favor de Clemencia, convoca el sentimiento de solidaridad del ?doctor L?? y delos mismos soldados que lo fusilan cuando el narrador informa: ?Los fusileros se retiraron llorando: ¡era tan valiente aquel oficial!?

    LA HISTORIA NO CONTADA DE LAS NACIONES LATINOAMERICANAS

    Este an√°lisis evidenci√≥ que algunos rasgos de la primera parte del romanticismo latinoamericano establecidos por la cr√≠tica est√°n presentes en la novela Clemencia. En cuanto al tema, la obra ficcionaliza un periodo hist√≥rico particular: la invasi√≥n del ej√©rcito Franc√©s a M√©xico en 1863. Este es el tel√≥n de fondo que le permite al autor (letrado), Ignacio Manuel Altamirano, perseguir una definici√≥n de identidad mexicana, creando una conciencia nacional al familiarizar a sus lectores con los personajes de la novela, sus ideales, costumbres y ethos, buscando aportar elementos para la definici√≥n una ?comunidad imaginada? que se correspondiera con las ideolog√≠as liberales positivistas de la √©poca. Luego de la Emancipaci√≥n muchas naciones latinoamericanas tuvieron que hacer el largo recorrido entre la independencia pol√≠tica y econ√≥mica de sus pueblos respecto de Espa√Īa, Francia, Inglaterra y Portugal, para organizar su forma de gobierno aut√≥nomo, para erigirse como Estados libres ideol√≥gica y culturalmente. Luego han tenido que avanzar por los Senderos de construcci√≥n del sentido de naci√≥n. En ese sentido, la ciudad letrada fund√≥ las bases jur√≠dicas con ?las constituciones pol√≠ticas? y literarias, con el desarrollo de las denominadas ?literaturas nacionales? que han incorporado la oraliteratura para consolidar la unidad, tanto territorial de las nuevas rep√ļblicas como tambi√©n espiritual de sus Estados libres y sobrea√Īos. La jornada no ha concluido. Latinoam√©rica a√ļn siente los embates ideologizantes for√°neos a trav√©s de procesos de Desculturaci√≥n y aculturaci√≥n sistem√°tica mediante los Mass Media. La ciudad letrada tiene vigencia al interior de la ?ciudad real? y su politizaci√≥n sigue en diferentes √≥rdenes de la vida colectiva, social e individual. Todav√≠a falta construir La ciudad ideal. La novela como manifestaci√≥n y g√©nero literario camina por senderos que se bifurcan infinitamente para ficcionalizar la realidad social, cada d√≠a, m√°s compleja y m√°s incierta. La tarea del letrado, del novelista ? en particular ?prosigue en la recreaci√≥n de este mundo real que cada vez se acerca m√°s a su doble en la ficci√≥n.

    Finalmente, Eros y Polis se p

  • DURAND, Gilbert. Las estructuras antropológicas de lo imaginario: introducción a la arquetipología general. Por ALBEIRO ARIAS

    DURAND, Gilbert. Las estructuras antropológicas de lo imaginario: introducción a la arquetipología general. Madrid: Ed. Taurus, 1982.

    ALBEIRO ARIAS-MAESTR√ćA EN LITERATURA- U.T.P. /U.T.

    Gramática de la imagen: elementos y combinaciones, principios comunes, constantes y universales, y relaciones que mantienen todos los símbolos entre sí.

    Imaginario: Fondo com√ļn e inconsciente, reserva arquet√≠pica de todas las representaciones humanas. Conjunto de im√°genes mentales y visuales mediante las cuales el individuo, la sociedad y en general el ser humano organiza y expresa simb√≥licamente su relaci√≥n con el entorno.

    Arquetipo: Imágenes innatas y comunes a todos los individuos. Unidades de conocimiento intuitivo que existen en el inconsciente individual y colectivo. Ajeno a la experiencia, el arquetipo funciona como patrón de conducta cuando el individuo necesita resolver su problema vital y carece de imágenes propias.

    REG√ćMENES DE LA IMAGEN QUE RIGEN LA FUNCI√ďN SIMB√ďLICA DEL SER HUMANO TANTO EN LO INDIVIDUAL COMO EN LO COLECTIVO.

    1: R√ČGIMEN DIURNO, HEROICO O EZQUIZOMORFO: son im√°genes regidas por la ant√≠tesis, la antinomia, el dualismo. Estas im√°genes tienen un principio de identidad, de no contradicci√≥n, principio del tercio excluso. Se presenta antagonismo entre las im√°genes a las que el imaginario individual o colectivo atribuye valores positivos o negativos. Las estructuras diurnas responden a la dominante postural, es decir a la conquista de la verticalidad. Las estructuras diurnas configuran un universo de valores masculinos, - jerarquizaciones, poder, hero√≠smo

    ‚ÄúLos rostros del tiempo‚ÄĚ: im√°genes de miedo, angustia, turbaci√≥n por el paso del tiempo que conduce a la muerte. Imagen de Cronos. Devorador de sus propios hijos. Tiempo devorador del hombre.

    ELEMENTOS NEGATIVOS DEL SISTEMA DUALISTA QUE DELINEA EL REGIMEN DIURNO. ELEMENTOS POSITIVOS DEL SISTEMA DUALISTA QUE DELINEA EL REGIMEN DIURNO.

    S√ćMBOLOS TERIOMORFOS: Animales no definidos que remiten a la idea de la destrucci√≥n, de la disoluci√≥n, del paso del tiempo.
    Imagen de movimiento ca√≥tico, prolifer√°ndose, multiplic√°ndose, incontrolable, amenazante. (hormigas, plagas, termitas devoradoras, ara√Īa que espera con su red)
    Animales singularizados: caballo negro de la muerte, toro de cuernos gigantes.
    Animales emblem√°ticos: de grandes fauces y dientes afilados. Monstruos devoradores. Sedientos de sangre. El lobo, el tigre, la pantera.
    Monstruos entre la humanidad y la animalidad. Vampiros, mutantes, hombres lobo.
    S√ćMBOLOS ASCENCIONALES: todo lo que sube, lo alto, lo que esta arriba es positivo. P√°jaros, alas, escaleras, obeliscos, pir√°mides, cumbres, lo desmesurado e hiperb√≥lico.

    S√ćMBOLOS NICTOMORFOS: Tinieblas y oscuridad. Temor a la ausencia de la luz, a la ceguera, incapacidad de distinguir, imposibilidad de discernir. Miedo a lo negro, a los abismos, al pozo sin fondo, al infierno, al subsuelo. Agua densa, opaca, agua que invita a la muerte.
    Imagen de la feminidad en dualidad inconciliable. La mujer fatal que arruina el universo masculino, desafía el sistema de valores dominado por el hombre. Mujer fecunda y devoradora, genera pasión y terror. Amiga de la noche.
    S√ćMBOLOS ESPECTACULARES: la luz, la purificaci√≥n, la blancura, lo que se eleva va a la luz, el saber.

    SIMBOLOS CATAMORFOS: De caída. Caída que tiene implicaciones físicas y morales. El pecado. La desobediencia por orgullo, la soberbia de la creatura que quiere igualarse a su creador. Paso de la inmortalidad a la mortalidad. Expulsión del paraíso. Expulsión del No-tiempo y entrada al tiempo regular, al devenir, a la maldición del trabajo y el esfuerzo, del sufrimiento, la precariedad, el dolor y la muerte.
    S√ćMBOLOS ISOMORFOS: s√≠mbolos masculinos. Dios, el rey, el padre. El poder como valor: autoridad, jerarqu√≠a. El h√©roe que defiende la vida y los bienes. El que se enfrenta a los monstruos, a la maldad.

    2. R√ČGIMEN NOCTURNO: Lo nocturno es una dimensi√≥n utilizada simb√≥licamente, como indicacativo en el ser humano de una tendencia al recogimiento y la intimidad. Opera en la conciencia mediante un sentido de inversi√≥n de valores que genera procedimientos de s√≠ntesis.
    El abismo se transforma en vientre. Las tinieblas se eufemizan en noche sosegada, momento de paz, tiempo para la interiorizaci√≥n. La muerte se eufemiza en reposo eterno, en tranquilo sue√Īo. La tumba es cuna, espacio de un nuevo nacimiento. No existe pues ning√ļn terror a la muerte porque el tiempo, eufemizado y anulado, deja de existir.

    R√ČGIMEN NOCTURNO
    ÔĀģ R√©gimen nocturno m√≠stico de la imagen: La estructura m√≠stica es entendida como ‚Äúuna dimensi√≥n donde se conjugan tanto una voluntad de uni√≥n como cierto gusto por la intimidad secreta.
    Las constelaciones simbólicas que configuran el régimen nocturno místico de la imagen responden, desde un punto de vista reflexiológico, a la dominante digestiva y en ellas se conjugan procesos de eufemización, antífrasis, inversión de valores y doble negación. A partir del modelo apacible de la digestión, este régimen del imaginario transforma lo que era vértigo y caída incontrolada en el régimen diurno, en descenso lento, plácido, benéfico, blando.

    Imágenes de alteridad: Condición de ser otro.

    Im√°genes de la feminidad, y de manera muy especial im√°genes asociadas a la maternidad. El arquetipo de la Tierra Madre y el agua como elemento femenino donde se origina la vida constituyen arquetipos que, convertidos en mitos, atraviesan el tiempo y el espacio.

    Lugares que invitan a la meditaci√≥n y a la enso√Īaci√≥n, espacios sentidos y vividos como refugios.

    Regreso al √ļtero, al estado prenatal, fuera del tiempo y del espacio.

    No existe en este régimen de la imagen, la conciencia de una identidad individual autónoma, segregada, independiente y diferente de la alteridad: la aspiración máxima es la asimilación, la fusión, la disolución, la no-separación del ser.

    ÔĀģ Nocturno Sint√©tico o diseminatorio: La estructura sint√©tica permite la armonizaci√≥n de los contrarios, apunta a la coherencia que salvaguardan las oposiciones.

    Esquema cíclico: la estructura del eterno retorno. Todos cuantos fenómenos se dan en el universo está sometida al devenir cíclico y, por tanto, es ordenada, previsible. La ley a la cual toda naturaleza, incluida la humana, se somete es la del eterno retorno e implica que la perpetuación de la vida pasa siempre por la muerte y que a toda muerte le sigue una regeneración.

    Sintéticos o diseminatorios: principio de la alternancia de los contrarios, de la armonía de los opuestos.

    Complementariedad de los opuestos: es imposible concebir el día sin la noche, el verano sin el invierno, el bien sin el mal; es imposible concebir un elemento sin su contrario, inverso y por ello complementario.

    El oxímoron: la conjunción de opuestos (agridulce).

    El esquema progresista: A partir de los símbolos vegetales, y especialmente del árbol, se perfilan otras constelaciones de imágenes que van a polarizarse en la dimensión vertical del árbol: árbol erguido, dinamismo que desde la tierra apunta al cielo como la figura misma del ser humano. Fase ascendente, de crecimiento y expansiva.

    Estructuras de inversión de la imagen:
    ÔĀģ Im√°genes de inversi√≥n por doble negaci√≥n. La doble negaci√≥n consiste en un procedimiento, por medio del cual lo negativo se restablece en positivo. Por una negaci√≥n o un acto negativo se destruye el efecto de una primera negatividad. Constituye una transmutaci√≥n de valores. Ej. Robador ‚Äď robado, yo mato a la muerte o la enamoro. Una figura por su forma misma, genera por inversi√≥n a su opuesta, en una √≠ntima simbiosis que jam√°s podr√≠a concebirse en el r√©gimen diurno .
    ÔĀģ Im√°genes de inversi√≥n por conversi√≥n. La conversi√≥n es cambio, metamorfosis, mudanza de vida de una imagen. Renace bajo otro signo valorativo simb√≥lico contrario. Posee tres posibilidades de transformaci√≥n ic√≥nica:
    ÔĀģ Cambio de materia o sustancia
    ÔĀģ Cambio por propiedad de su estado
    ÔĀģ Transmutaci√≥n o cambio circunstancial.
    ÔĀģ Im√°genes de inversi√≥n por reduplicaci√≥n
    ÔĀģ Im√°genes de inversi√≥n interic√≥nicas. El t√©rmino interic√≥nico ha sido tomado de otro m√°s general: la intertextualidad, que alude a las relaciones que se establecen entre varios textos. En este caso se toman las relaciones entre im√°genes ya creadas, las cuales se elaboran para seguir el modelo o trasgredirlo.
    ÔĀģ Im√°genes de inversi√≥n por morfosintaxis ic√≥nicas

  • EL DESENCANTO DEL HOMBRE MODERNO

    EL DESENCANTO DEL HOMBRE MODERNO

    Albeiro Arias √Ę€“Maestr√ɬ¨a en Literatura U.T.P. / U.T.
    albeiro_arias@hotmail.com

    => √ā¬°Leer m√ɬ°s!

  • Luna caliente: una novela entre aciertos y fracasos. ALBEIRO ARIAS

    Luna caliente: una novela entre aciertos y fracasos.
    Giardinelli, Mempo. Luna caliente. Ediciones B. Bogot√°. 2004: 156 P√°gs.
    RESE√ĎA

    Juzgar una novela con la cual la crítica ha sido benevolente resulta cuando menos arriesgado. Sin embargo, y muy a pesar de la crítica, considero que Luna caliente de Mempo giardinelli es una novela que si bien tiene cosas interesantes, también es cierto que peca de demasiados elementos superfluos y que carecen de verosimilitud.

    El titulo mismo resulta ser una metáfora bastante elemental, poner dos campos semánticos contrarios, una asociación de contraste. Luna caliente está organizada en cuatro partes y un epilogo, en total veinticuatro capítulos. El lenguaje es sencillo y coloquial, frases cortas y un discurso estándar. La narración es lineal, sin analepsis ni prolepsis. Con un narrador omnisciente cuya focalización es interna fija desde el protagonista.

    LUNA CALIENTE Inicia en una noche demasiado caliente. Ramiro Bern√°rdez, joven chaque√Īo de familia acomodada, quien ha pasado los √ļltimos a√Īos en Paris en donde obtuvo un pregrado en derecho, un doctorado en jurisprudencia y una especializaci√≥n en derecho administrativo, regres√≥ a Resistencia, la capital de su provincia natal, all√≠ es invitado a cenar en la casa del m√©dico Tennembaum, amigo de su padre ya fallecido. Durante la cena conoce a Araceli, una ni√Īa de trece a√Īos e hija del m√©dico. Esta ni√Īa coquetea con √©l, Ramiro se siente prendado de su belleza y sensualidad. Cuando se dispone a regresar, el coche presenta fallas y el m√©dico Tennembaum lo invita a quedarse. Cuando todos duermen Ramiro entra en la habitaci√≥n de Araceli, la viola y luego la mata. Cuando intenta huir, el m√©dico se aparece ebrio en la ventanilla del carro y le pide que lo lleve a un bar. Temeroso porque cree que Tennembaum conoce todo lo sucedido y busca venganza, decide asesinarlo y arrojar su veh√≠culo a un rio para hacer creer que fue el mismo doctor quien viol√≥ y asesino a la ni√Īa y luego se suicid√≥. Regresa a su casa materna y temprano en la ma√Īana llegan a buscarlo. Es Araceli.

    Estos primeros capítulos generan una intensidad insuperable, la tensión, la atmosfera, la velocidad de la narración y el efecto sorpresa hacen que el lector ya no quiera abandonar la novela. Este es quizá el mayor logro de la novela. El segundo gran logro, a mi juicio, es que este argumento sirve para poner como telón de fondo la naciente dictadura argentina de finales de los setenta. También es rescatable la contaminación de géneros como propuesta estética, se mezclan elementos de la novela negra, psicológica y literatura fantástica.

    Sin embargo, la novela decae tan pronto va discurriendo la trama. Los personajes no logran ser redondos, el mismo Ramiro aunque contradictorio es bastante plano, sus actitudes son previsibles y momificadas. El elemento sorpresa es abusado por parte de Giardinelli, lo que hace que ya no genere el impacto previsto, adem√°s, algunas escenas son realmente inveros√≠miles, resultan forzadas y no hay ning√ļn elemento que las justifique. Veamos algunos ejemplos: 1) Dos veces es asesinada Araceli y vuelve a aparecer viva. 2) Al d√≠a siguiente y con el m√©dico desaparecido, la mam√° de Araceli la lleva a casa de Ramiro y la deja all√≠, durante toda la ma√Īana, esto resulta cuando menos poco cre√≠ble, teniendo en cuenta que Ramiro es casi un desconocido, al que no ve√≠an desde hacia muchos a√Īos. ¬ŅPara que la llevaba? ¬ŅQu√© justificaci√≥n tendr√≠a una ni√Īa de trece a√Īos para pedirle a su madre que la llevara a ver a un hombre que s√≥lo hab√≠a visto una vez? 3) Ramiro golpea a Araceli, le quita la virginidad viol√°ndola, intenta asesinarla y a pesar de eso, ella resulta perdidamente enamorada de √©l al otro d√≠a y como si esto no bastara, ella sabe que Ramiro asesin√≥ a su padre y tampoco le importa, tanto as√≠ que le miente a la polic√≠a para salvarlo. 4) Di√°logos poco probables como este, en donde un oficial detiene a Ramiro: ‚ÄúEl oficial se sorprendi√≥. Dio un par de taconazos sobre la tierra. Ramiro pens√≥ que en otra circunstancia se hubiera sonre√≠do. -Deben tener m√°s cuidado; en estos tiempos y a esta hora, cualquier movimiento sospechoso del personal civil, lo hace pasible de estos operativos‚ÄĚ. 5) El Teniente coronel Gamboa no somete a Ramiro a mayores presiones a pesar de que se siente burlado. 6) Gamboa obliga a un camionero a dar una versi√≥n falsa para retener a Ramiro pero le da total credibilidad a una ni√Īa de trece a√Īos que miente y lo dejan libre, aun sabiendo que es el asesino. 7) Y finalmente, Ramiro huye de las autoridades, se va para el Paraguay, se aloja en un hotel y de manera incre√≠ble, Araceli aparece en el otro pa√≠s, sabe en cu√°l hotel est√° y en que habitaci√≥n.

    Debido a lo anterior, cabe afirmar que Luna caliente Mempo Giardinelli es una novela que se mueve entre grandes aciertos y grandes fracasos. Entre una trama sencilla, una atmosfera bien creada, contaminación de géneros y mucha tensión, pero que abusa del elemento sorpresa y tiene demasiados hechos poco verosímiles. Es obvio que una novela es ficción, pero cuando menos el universo interno que propone debe contener elementos que justifiquen lo inadmisible, lo improbable, lo ilógico. En la metamorfosis, Kafka nunca le permite al lector que se pregunte porqué se convirtió en un insecto, uno lo acepta inmediatamente. En Luna caliente uno se detiene varias veces a cuestionar hechos, es ahí cuando la luna caliente termina siendo una luna muy fría.

    ALBEIRO ARIAS ‚Äď MAESTRIA EN LITERATURA UT.P. /U.T.

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