Aproximación a la novela Las horas muertas PDF Imprimir Correo
Domingo 30 de Marzo 2008
ImagePor Albeiro Arias
(Ibagué, Licenciatura en lengua castellana, U-T. albeiro_arias@hotmail.com )
La novela Las horas muertas fue publicada por la Editorial Ulrika en el 2004 y la segunda edición aparece en el año 2007 por la Editorial Domingo Atrasado. Es la primera novela del escritor tolimense Carlos Flaminio Rivera (1960), quien ha publicado los libros de cuentos Sin puntos sobre las íes (Editorial Magisterio,1996), Cruentos y adioses (Editorial Magisterio,1999), La mirada sumergida, cuentos en el tiempo (Editorial Panamericana, 2001) y Sudor de sueños y otros textos (Editorial Ulrika, 2006).
Varios libros y autores tolimenses han centrado su diégesis sobre el referente de la violencia, entre los que podemos citar el libro de cuentos de autores varios La violencia diez veces contada, y las novelas Sin tierra para morir de Eduardo Santa, El sargento matacho de Alberto Machado Lozano, Los peregrinos de la muerte de Alirio Vélez Machado, El jardín de las Weismann de Jorge E. Pardo y No morirás de Germán Santamaría. En Colombia contamos con más de una centena de obras que abordan esta misma temática. Augusto Escobar Mesa, limitándose al tramo entre 1949 y 1967, hizo la lista de 70 obras de la novelística sobre la violencia y Mannuel Antonio Arango, por otro lado, clasificó 74 obras publicadas entre 1951 y 1972.
Las horas muertas es una novela corta de 115 páginas que se inscribe, por sus marcas textuales y por su temática, en la llamada novelística sobre la violencia, a pesar de que su trama no se desarrolla durante la época de la violencia bipartidista (1946-1967) sino que esta es abocada a través de los diferentes recuerdos que tienen los personajes. La obra no sólo recrea momentos específicos de esta etapa sino que proporciona una mirada a los efectos y consecuencias psíquicas que dejó este fenómeno sociopolítico en los sobrevivientes.
Así empezó esa época de la violencia..., diciendo que ellos estaban cerca..., que estaban por llegar..., todas las noches los sentíamos al otro lado de la puerta. Papá no se había tomado su primer sorbo de sopa: ¡Cuidado porque estoy sintiéndolos! Y nos arrimaba la mesa. Lo peor es que ellos aumentan con los días..., y sus muertos..., y su forma de matar a los niños cada día es más terrible. Susurraba sobre nuestra comida. p.23.
Por sus procedimientos escriturales y por la forma como está compuesta la obra es bastante complejo hacer un abstract de la misma, pero a grandes rasgos se trata de la llegada del loco "Mono Rubénjaime" a la ciudad, gracias a un telegrama en donde le invitan a un entierro, pero no le informan quién es el fallecido. Él busca a su hermano Leonardo, quien vive en compañía de Doralicé y de "Toño", más conocido como "el viejo", dueños de la funeraria llamada La ley del tiempo. Allí, el viejo sucumbe de los celos porque ha descubierto que Dora le es infiel con Leo y planea vengarse. "El mono Rubenjaime" también ha estado enamorado de Doralice desde que en sus inicios la funeraria se instaló en el pueblo. Pero ella se fijó en Leonardo, su hermano menor y no en él. Ahora que la funeraria está en la ciudad y lleva tiempo sin ver a Dora, el telegrama que le enviaron resulta ser la excusa perfecta para volver a verla. Con esta trama de fondo, la novela recrea diversos aspectos de la violencia vividos por los personajes, a través de la recuperación del pasado en forma de recuerdos, temores, traumas, odios y miedos.
De esta manera se recuerdan imágenes estereotipadas dentro del conflicto armado como los populares "corte de franela" o "corte de corbata" en donde se le cortaba el cuello al enemigo y luego se le sacaba la lengua por el orificio que dejaba el tajo a manera de corbata. No preguntaron por nadie sino que empezaron haciendo un tajo en el cuello...muchas veces al que se lo hacían, alcanzaba a mandarse la mano al pescuezo, sólo para sentir como se le desprendía la cabeza...esos ojos mortalmente aterrados caían a tierra mientras el cuerpo permanecía unos instantes más de pie. p. 100.
O las imágenes de las mulas bajando de los cerros con los muertos colgando a cada lado de las alforjas. A la última, que viene con un cadáver, se le ve el paso cansino. El muerto viene desgonzado, casi a punto de caerse. Todos lo reconocen: es el arriero y no fue un flojo en vida. Quizás por eso, los que lo amarraron, así no supieran hacerlo tan bien, lo sujetaron de manera que la mula no dejara la carga tirada en el camino. p. 84.
Cada personaje ha sido afectado de alguna manera por la confrontación bipartidista. "El Mono Rubenjaime" fue amenazado de muerte sin siquiera haber nacido, "¡paga abrirle la barriga para sacarle ese jediondo chino y colgarlo!". p. 22. El padre que reúne a sus pequeños hijos y les cuenta historias de miedo, llenándolos de odio, buscando que ellos tomen venganza por lo que él sufrió al llegar y encontrar asesinada a toda su familia, heredando generación tras generación los odios. Esto hace que el Mono Rubenjaime se vaya para el anfiteatro a conocer los muertos, para perderle el miedo a la muerte y acostumbrarse a su presencia.
La venganza se convierte en un tópico relevante de la obra. Es así como aparecen personajes como "el Alimaña" quien entra a hacer parte del conflicto no por ideales políticos e ideologicos sino por el resentimiento y el odio que causó en él la muerte de su familia. Una noche de mercado conocí un hombre: un muchacho que después todo el mundo habría de recordar. Yo lo mimé esa noche como a un hijo, y lo traté como a un hombre. Cuando al otro día regresó a su casa, encontró su familia muerta: las cabezas adornaban los estacones del corral donde se encerraba el ganado. Eso nunca lo olvidó y juró ser peor que ellos: más dañino que una alimaña. Pág.86.
Este personaje del "Alimaña" nos recuerda a Ramoncito, el personaje de la novela "El jardín de las Hartmann", quien entra al conflicto por la muerte de su madre y porque se estaba convirtiendo en un hombre y los hombres tenían que responder por algún color político, es decir que lo hace por venganza y por sobrevivencia, llegando a convertirse en un caudillo que pierde toda ideología inicial y termina siendo un despiadado asesino. De la misma manera, es tanta la barbarie que llega a ejercer el Alimaña, que obliga a un "sapo" a cavar su propia tumba.
La novela, también, muestra como los campesinos fueron armados, manipulados y utilizados por los terratenientes y gamonales de la misma filiación política para defender sus intereses económicos frente a sus adversarios. Lo que se suponía era una lucha política, era en realidad una lucha de clases, en donde los campesinos debilitaban las estructuras de los otros para favorecer las estructuras que defendían, convirtiéndose en idiotas útiles de las clases dominantes de la región donde se asentaban.
En medio de todos estos recuerdos el viejo planea envenenar a Doralice y Leonardo para que paguen por su traición, mientras el Mono Rubenjaime también lleno de odio hacia su hermano por haber alcanzado a Dora parece acercarse a las propósitos del viejo.
La novela de Carlos Flaminio Rivera tiene algunos logros destacables y algunas debilidades. Entre lo destacable está su escritura que bordea a veces entre lo surrealista y el absurdo. Con una escritura fragmentada a manera de flash back, diálogos sueltos e incoherentes algunas veces, monólogos sueltos, cambios de focalización y uso de diversos planos narrativos, generando la percepción en el lector de estar dentro de la mente de los personajes, de pensar como ellos, de sentir su locura, sus traumas, sus miedos, sus odios. Entre las debilidades está el hecho de recaer sobre una temática bastante trillada y jugar con personajes y hechos estereotipados. Si la novela se hubiera centrado sólo en las consecuencias que dejó el fenómeno de la violencia en los personajes sin caer en lo tanatológico, en lo descriptivo, tal vez el aporte a ese grupo de obras basadas en la violencia habría sido más que el meramente escritural.
12.05.08 @ 04:41